“Había una vez, también había una voz”

“Había una vez, también había una voz”

Ana Kerlegan

*El escritor Juan Villoro habló sobre la formación del lector en la conferencia inaugural del Encuentro de Lectores de la CDMX

Ciudad de México.- “La literatura se escribe en soledad y se lee en soledad, y sin embargo una de las cosas más interesantes es que su lectura permite el vínculo con los demás”, refirió el escritor Juan Villoro al hablar sobre el contagio de la lectura en el marco inaugural del Primer Encuentro de Lectores de la Ciudad de México, que se llevó a cabo los días 13 y 14 de mayo, en la Biblioteca de México de la Ciudadela.

En el patio Octavio Paz, Juan Villoro aludió que en la vida se suele recordar a la primera persona que nos leyó un libro.  “La madre, la abuela o el hermano que lee un libro en la casa estable un vínculo con los más pequeños del hogar, con el resto de la familia”, dijo.

Enfatizó que el libro “no sólo es un objeto utilitario, sino que puede convertirse en una forma de placer. Y requiere de grandes intermediarios que hagan ver que la literatura es una forma de la felicidad. Así que lo primero que debemos reconocer es que la literatura se contagia. No me imagino alguna persona que después de leer un libro no quiera que sepa alguien más que este libro es maravilloso”.

El escritor  destacó la importancia de entender que cuando entramos en contacto con un libro, también se establece contacto con la persona que  no los da y lee.  “Nosotros le devolvemos al libro lo que llevamos dentro, en ello radica la magia de la lectura”, aseveró.

Concluyó aludiendo a la frase legendaria “Había una vez”, a la cual recreo para destacar que se necesita también de intermediarios para contagiar la lectura a los demás: “Había una vez, también una voz”.