Contratos-ley: inminente riesgo de su eliminación

Contratos-ley: inminente riesgo de su eliminación

Por Humberto Juárez

     Las empresas de la industria de la transformación del hule fueron emplazadas a huelga por los sindicatos del ramo y existió el riesgo de estallamiento para el primer minuto del 13 de febrero de 2017, mismo que se prorrogó 15 días, así lo declararon los dirigentes de la Coalición de Sindicatos de la Industria Hulera del país.

Las industrias de la transformación del hule, la textil del ramo de la seda y fibras artificiales y sintéticas, de la lana, de géneros de punto, listones, elásticos, encajes, cintas y etiquetas, como la azucarera y alcoholera, de la radio y la televisión, se rigen por una variante de los Contratos Colectivos de Trabajo que es el llamado Contrato-ley, el cual consiste en un contrato que se firma por la coalición de sindicatos del ramo de que se trate y las empresas de esa misma rama de la industria. Para llevar a cabo su revisión salarial o contractual es necesario que convoque la Secretaría del Trabajo a empresas y sindicatos de trabajadores a una reunión que le llaman Convención, en donde deben ponerse de acuerdo respecto de las revisiones mencionadas.

En el caso de la industria de la transformación del hule, la Secretaría de Trabajo publicó en el Diario Oficial del lunes 19 de diciembre de 2016, la convocatoria para la Convención obrero-patronal revisora en su forma integral del Contrato ley de la Industria de la Transformación del hule en productos manufacturados, en ella citó a las partes para la instalación de la Convención para el pasado 26 de enero de 2017, sin embargo, las empresas no asistieron con la clara intención de boicotear la revisión contractual y, por esa vía, liquidar el Contrato-ley de esa rama de la industria, valiéndose de lo estipulado en el artículo 421 del propio contrato que señala como causal de terminación del contrato “si concluye el procedimiento de revisión y los sindicatos de trabajadores y patrones no llegan a un convenio, salvo que aquellos ejerciten el derecho de huelga”.

Los líderes sindicales acusan directamente del boicot a las empresas: Compañía Hulera Tornel S.A. de C.V.; Continental Llantera Potosina S.A. de C.V.; Bridgestone Neumáticos de Monterrey, S.A. de C.V.; Bridgestone de México, S.A. de C.V.; Stemco, Productos Industriales S. de R.L. de C.V. y otras. Los pretextos que exponen los patrones son verdaderamente increíbles como el que declaró la empresa Tornel “que no asistió a la convención porque hay conflictos en algunas empresas del ramo como la Bridgestone de Monterrey”, cuando nada tiene que ver la revisión general del contrato con los problemas particulares de una o dos empresas del ramo. De pasada hay que decir que en la empresa Bridgestone de Monterrey lo que la empresa intentó fue obligar a los trabajadores a cambiar de sindicato por uno patronal que es el “Sindicato de la Federación de Sindicatos Jesús Moreno Jiménez”, acción que rechazaron los trabajadores. No hay pues una razón legal de las empresas para justificar su falta a la Convención y mucho menos para intentar acabar con el Contrato-ley.

La causa más inmediata de los intentos de liquidación del Contrato-ley, deben buscarla los trabajadores en las directrices o “recomendaciones” que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) lanzó para México desde el año 2010, en ellas, de manera expresa, recomendó acabar con los Contratos-ley y la razón “de peso” que argumentó es que hay diferencias en la capacidad económica de las diferentes empresas que firman un Contrato-ley y, por tanto, se perjudica a las más débiles. Esta afirmación que pareciera lógica, esconde en realidad una tendencia más peligrosa y perversa contra los asalariados, consistente en destruir todo tipo de organización y de acción concertada de los trabajadores para defenderse de la explotación y maltrato de sus patrones, esta es la causa más profunda que se esconde detrás de tales “recomendaciones” de la OCDE. No olvidemos que esta organización fue creada para facilitar el desarrollo y crecimiento del gran capital no sólo del mexicano sino del mundial. Esta misma organización fue quien recomendó al gobierno mexicano la reforma laboral, tanto la de Calderón de 2012 como la de Peña Nieto en 2016 que está por aprobarse, para “flexibilizar el mercado laboral”, es decir, para abaratar la mano de obra mexicana porque así lo necesita el gran capital tanto mexicano como extranjero.

No es pues casual que ahora los patrones de la industria hulera realicen acciones para desaparecer el Contrato-ley de esa rama, y no sería casual tampoco que la Secretaría de Trabajo simpatice con tales propósitos, dada la orientación empresarial del gobierno mexicano para favorecer la penetración y desarrollo del gran capital. Tampoco será la única rama industrial en donde veremos los embates patronales para acabar con los Contratos-ley. En los próximos meses y años las mismas u otras acciones parecidas veremos en las distintas ramas industriales que aún conservan vigente su Contrato-ley.

Todos los golpes contra los derechos de la clase trabajadora son responsabilidad del modelo económico neoliberal que el gobierno está aplicando y, por tanto, la solución de fondo a la difícil situación que vivimos los trabajadores asalariados en nuestro país, no puede ser otra que luchar contra este modelo económico explotador hasta cambiarlo.

Mientras tanto, si los trabajadores de la coalición de sindicatos de la industria del hule quieren conservar su Contrato-ley, tendrán que luchar con todos sus agremiados, estallando la huelga si fuera necesario, para vencer los intentos del capital por acabar con su coalición. No hacerlo así es traicionar a los trabajadores de ésta importante rama y allanarle el camino a los dueños del dinero y sus representantes en el gobierno, para aniquilar todo intento de organización y resistencia de los trabajadores. La empresa Tornel S.A. de C.V., y otras, ya sacaron su propaganda dirigida a los líderes para que negocien directamente con cada empresa y se olviden del Contrato-ley. Estemos atentos para conocer la postura que asumirán las autoridades del trabajo, los empresarios y los líderes sindicales, en éste conflicto.

Por su parte, los trabajadores de las otras ramas industriales que cuentan con un Contrato-ley, deben poner sus barbas a remojar porque la cuchilla capitalista busca cortar completamente ese tipo de contratos y, por tanto, deben mostrar su solidaridad y unidad con los trabajadores de la industria de la transformación del hule. Apoyar a estos compañeros en su lucha es contribuir al fortalecimiento de la unidad obrera que tanto necesita nuestro país, para poder enfrentar con éxito futuros embates patronales, no hay otra salida.