Más de 90% de maestros en economía, gestión y políticas de innovación por la UAM trabaja en su área

Más de 90% de maestros en economía, gestión y políticas de innovación por la UAM trabaja en su área

*Este posgrado impartido en la Unidad Xochimilco cumple 25 años de existencia con prestigio internacional

*Ha formado a 13 generaciones de especialistas, que suman 156 profesionales

Desde su fundación, hace un cuarto de siglo, la Maestría en Economía, Gestión y Políticas de Innovación de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) ha impulsado la docencia y la investigación en asuntos sobre el cambio tecnológico y el desarrollo industrial, considerando los procesos de transformación en México y su inserción en la actividad productiva global, sostuvo la doctora Gabriela Dutrénit Bielous.

Para ello las adecuaciones al plan de estudio –incluidas la multidisciplina y la flexibilidad– han sido apropiadas para que en 25 años de existencia alcanzara su consolidación como un posgrado con prestigio nacional e internacional, subrayó la coordinadora.

Más de 90 por ciento de los egresados trabaja en el área de su especialidad: análisis y diagnósticos sobre aprendizaje tecnológico y organizacional; capacidades de innovación en las empresas; indicadores de desarrollo científico, políticas de ciencia e innovación; sistemas de invención nacionales, regionales y sectoriales, y gestión de las mejoras en pequeñas y medianas empresas, entre otras.

Durante el Seminario conmemorativo del 25 aniversario de la Maestría en Economía, Gestión y Políticas de Innovación, la académica del Departamento de Producción Económica y profesora distinguida de la Casa abierta al tiempo expuso que dicho programa de estudios afronta grandes desafíos, a la vez que “tenemos que aprovechar la visibilidad” que ha logrado.

El doctor Eduardo Abel Peñalosa Castro, rector general de esta casa de estudios, destacó que con su pertenencia al Programa Nacional de Posgrados de Calidad del Conacyt –obtenida prácticamente desde su apertura– esta maestría ha mostrado gran capacidad para actualizarse y modificarse a lo largo del tiempo.

Los esfuerzos académicos de adecuación han sido profundos, pues su objetivo primordial ha sido mantener el eje curricular en sintonía con el alto dinamismo del sector y con la gestión de la innovación y las políticas respectivas, lo que ha permitido también la evolución natural del perfil del egresado, constituyéndose en un trampolín para su alta especialización en doctorados nacionales y del extranjero.

El licenciado Joaquín Jiménez Mercado, secretario de la Unidad –quien asistió al acto en representación de la rectora Patricia Alfaro Moctezuma– refirió que éste fue el primer plan de estudios de maestría en México dedicado a la investigación sobre temas de innovación y cambio tecnológico desde una perspectiva multidisciplinaria.

Luego de cinco lustros es un programa consolidado que ha hecho que los egresados tengan las suficientes herramientas para responder como profesionales en la materia.

En la maestría se han formado 13 generaciones de especialistas que suman 156 profesionales. La mayoría de profesores pertenece al Sistema Nacional de Investigadores y después de 25 años sigue construyendo espacios de aprendizaje para los alumnos que se integran a ella, apuntó.

Durante la mesa de diálogo ¿Qué hemos aprendido para el diseño de la política en ciencia, tecnología e innovación en México?, egresados, alumnos y profesores expusieron que en el campo de trabajo el conocimiento experto, surgido de la formación académica, es relevante para construir políticas eficientes.

Sin embargo, para sustentar y diseñar programas con resultados y con fundamento debe accederse a fuentes de información y bases de datos apropiadas y confiables, de lo contrario las políticas serán deficientes.

Los cambios para subsanar las deficiencias de los proyectos de planeación son responsabilidad de quienes están al frente de las dependencias, por lo que la amplitud de oportunidad para que un mayor número de egresados se incorpore al ámbito público para incidir en las políticas de gobierno, dependerá de aceptar que el país demanda servidores públicos con una formación profesional y académica.