Gobierno de Oaxaca; entre crímenes y pobreza

Gobierno de Oaxaca; entre crímenes y pobreza

ESTÉNTOR POLÍTICO
Miguel Ángel Casique Olivos

Tras las elecciones del 1 de julio al gobernador de Oaxaca, Alejandro Murat Hinojosa, se le ha visto más movido en su estado, pues reanudó sus recorridos al interior en diferentes zonas, según para escuchar y atender las exigencias de la población oaxaqueña.

Y aunque ha dicho que su administración pretende lograr que Oaxaca, con poco más de 4 millones de habitantes, cuente con mejores condiciones de vida, lo cierto es que sólo se ha quedado en el mero discurso político, pues del total de la población, con cifras del CONEVAL, el 70 por ciento de la población se encuentra en situación de pobreza, es decir 7 de cada 10 oaxaqueños padecen este lastre social; incluso, se habla de que en los últimos datos, del 2016 y 2017, el crecimiento de pobres por día es de 77 personas.

Hace uno días se realizó uno de los eventos que más difusión tuvo a nivel estatal y nacional; las famosas fiestas de La Guelaguetza. Pues a menos de 10 de días de que concluyó este evento donde a Alejandro Murat se le vio muy participativo asistiendo durante varios días a las presentaciones, Oaxaca vuelve a ser el centro de atención y es porque la madrugada de este miércoles 8 de agosto se dio una emboscada contra 7 campesinos antorchistas y que un saldo de seis muertos y una persona que se debate entre la vida y la muerte.

Amparados en la oscuridad, pues el atentado fue alrededor de las 5 de la mañana, sobre la carretera que va de Santa Catarina Yutandú a Tezoatlán de Segura y Luna, a la altura del paraje denominado Rancho Señor, cometieron el atentado; ahí fue encontrado un automóvil Tsuru blanco con placas MZE-58-44, en cuyo interior se encontraban los cuerpos sin vida de Elías Vásquez Reyes de 44 años de edad, Cecilia José Hernández de 55 años, Adelaida José José de 31 años, Juana Ventura José de 41 años, y un niño de 10 años de edad llamado Uriel Cruz Ventura, Alma Cruz Ventura 17 años, ésta aún con vida, pero que más tarde murió en el hospital; también está herido de gravedad, Abel Cruz Ventura de 19 años. Todos ellos son de localidades del municipio de San Juan Ñumí y pertenecientes al núcleo agrario de Santo Domingo Yosoñama.

Ante tan indignante y atroz asesinato, el Movimiento Antorchista Nacional, dado que las víctimas pertenecían a sus filas, marcó postura y dijo que de acuerdo a las fotografías presentadas se deja ver que los asesinos dispararon a mansalva y que por la gran cantidad de disparos, los cuerpos de las mujeres son prácticamente irreconocibles.

Al Gobernador del estado Alejandro Murat, La Agencia Estatal de Investigación y los órganos de inteligencia deben responder ¿Por qué tanta saña y sangre fría para matar a mujeres y a niños, a quienes difícilmente se les pueden imputar delitos que ameriten una venganza tan terrible? ¿Cuál fue el móvil del asesinato a esas horas de la madrugada?

Y aunque ya existen hipótesis precisas, por otros crímenes similares cometidos en la región contra antorchistas de Yosoñama, y alguna de ellas va sobre viejos conflictos agrarios, tampoco se descarta que detrás de estos crímenes esté gente con poder político y económico que quiere frenar y detener el crecimiento de Antorcha en el estado, pues ésta viene teniendo éxito entre la población oaxaqueña.

Las familias de las víctimas y el antorchismo local y nacional han solicitado ya al Ejecutivo Estatal que se haga justicia, investiguen, actúe y se castigue este crimen que se enlista a los ya cometidos en años anteriores.

El gobernador debe recordar que el 14 de diciembre de 2013 fueron masacrados y quemados 8 adultos y 3 niños y que en ninguno de los casos se ha fincado responsabilidad contra nadie y los crímenes siguen impunes. La interrogante de ¿quién ha perpetrado estos asesinatos y por qué no ha recibido castigo?, aún sigue sin responderse, pero el gobierno, ante este nuevo bestial hecho, debe dar resultados rápidos.

La Fiscalía del Estado de Oaxaca, y todos los órganos implicados de hacer justicia tienen una nueva tarea, investigar con humanismo, responsabilidad y apego a la ley, estos y otros crímenes que constan en averiguaciones previas pero que nunca han tenido ningún resultado, incluso, como en este último suceso, donde ni siquiera la vida de los niños se respeta.

El clímax no político…

Para que prevalezca la justicia y tranquilidad en Oaxaca se requiere de manera urgente la intervención del Gobierno del Estado, pues los conflictos agrarios y políticos se están suscitando a la luz del día y no se están tomando medidas hasta que terminan en hechos lamentables.

En este sentido el Colectivo Oaxaqueño en Defensa de los Territorios también ha denunciado conflicto por las participaciones municipales entre las comunidades de San Juan Bosco Chuxnaban y San Miguel Quetzaltepec, en la región Mixe de Oaxaca.

El día 2 de agosto, pobladores de Chuxnaban denunciaron que fue presuntamente agredido con armas de fuego a manos de habitantes de Quetzaltepec; Hignio Martínez Hernández, de 61 años de edad. El Colectivo aseguró que ante la falta de una respuesta efectiva por parte del Gobierno del Estado, para garantizar la seguridad de la zona se van suscitando nuevos enfrentamientos con consecuencias fatales.

Otro caso es el del día 3 de agosto cuando Comuneros de Santa Cruz, protestaron en la sede de la delegación federal de la Procuraduría Agraria para exigir que no se privatice la tierra comunal de ese municipio. Además en su protesta pidieron la renuncia de Silvano Reyes Medina, presidente del Comisariado de Bienes Comunales, esto porque según ha actuado en forma violenta en contra de los posesionarios. En Oaxaca la inestabilidad depende de un hilo y quien la puede evitar, por ahora, no está haciendo nada. Por el momento, querido lector, es todo.