El ataque al Cardenal, ¿parte de la inseguridad?

El ataque al Cardenal, ¿parte de la inseguridad?

ESTÉNTOR POLÍTICO
Miguel Ángel Casique Olivos

Aún no se sabe exactamente si el ataque a la casa del Cardenal Norberto Rivera fue un hecho o un caso más de la inseguridad que priva en la Ciudad de México y en el país entero, o como parte de un robo a casa habitación, que se sabe, en esa zona se han cometido muchos de esos delitos; lo que sí es cierto es que las autoridades, como en otros sucesos, están obligadas a poner en la mesa las líneas de investigación necesarias y aclarar ese atentando.

Ayer, en las declaraciones a medios, el Cardenal se le vio muy nervioso y preocupado, y no es para menos; aún así, enfatizó que no va a meter ninguna denuncia; y aunque su posición sea esa y muy respetada, las autoridades, judicial y política, tendrán la tarea de esclarecer el ataque; pero también, como ha sucedido con muchos otros crímenes y atentados, seguramente la noticia se irá diluyendo y la justicia tardará en llegar si es que llega.

Según los primeras investigaciones lo sucedido es aún extraño, pero no se descarta la línea de investigación de que en realidad iban sobre el Cardenal; se comenta, por los mismos vecinos que presenciaron el hecho, como mera especulación, que los agresores sólo llevaban una arma; habrá, sin duda, toda una serie de interrogantes en los próximos días, porque… ¿A quién molesta o a quiénes molestan, en estos tiempos, declaraciones o el actuar de Norberto Rivera?

Lo pista más cercana hasta ahora es que uno de los hombres que participó en la agresión, que fue herido y que logró escapar, se encuentra en una hospital del IMSS, pero al parecer está muy grave y no ha sido posible que declare o que se le entreviste, según declaró ayer una fuente de la fiscalía.

Y la carvana sigue avanzando… según una encuesta, la temática sobre el refugio a migrantes, está dividiendo opiniones entre los mexicanos; de acuerdo al muestreo, el 47.8 por ciento está de acuerdo con que se les permita entrar al país y que se les dé refugio; mientras que el 37.8 por ciento está en desacuerdo y el 10.7 por se mostró indiferente, ni de acuerdo ni en desacuerdo.

También ante la pregunta de qué impacto generaba la llegada de estos migrantes, el 39 por ciento dijo que aumentaría la delincuencia y el 24.8 por ciento que le quitaría trabajo a los mexicanos. Fuera de estos datos la caravana de migrantes ya está en México y se rumora estarían apunto de salir otros grupos de Honduras. También las posiciones de los gobiernos, gringo y mexicano, son muy claras; el primero sataniza la postura de México y le recrimina la incapacidad de la autoridad para detener la caravana y amenaza seriamente con militarizar su frontera; por su parte, el gobierno de Peña Nieto, aunque no ha sido tan directo, su posicion es fuerte y parece servirle al gobierno de Donald Trump.

También en este tema iremos viendo cómo se irá modificando la postura de nuestro gobierno en la medida en que la caravana, de al menos 5 mil hondureños, siga avanzando; pero nadie debe sorprenderse que la orden de Peña Nieto sea, poco a poco, en tono más fuerte y agresiva, postura que no precisamente tendría que ser la del pueblo mexicano, que siempre se ha visto solidaria y humana.

El clímax no político…

Del 25 al 28 de octubre se hará la tan mentada consulta nacional sobre el NAIM, serán 538 municipios los que participaran y abarcarán así los 32 estados del país, se instalarán mil 73 mesas de votación, con lo que se representará a un 28 por ciento de los votantes, según Jesús Ramírez que será el próximo vocero de AMLO.

Hemos visto que Obrador ha recibido fuertes críticas por esa consulta, es más se puede afirmar que la consulta no tiene ningún sentido y menos cuando vemos que se pudiera estar hablando de temas mucho más relevantes, incluídos los que él, como gobierno entrante, tendría que estar proyectando a los mexicanos y hacia el extranjero.

La consulta sólo es para reafirmar una postura que ya está tomada, pero más allá de lo que vaya a resultar, jamás se habla de la trasparencia, del rendimiento de cuentas, de que habrá austeridad o que no habrá corrupción; ¿qué no son estos temas de los que tanto habla López Obrador y que ahora medio olvida?. Sólo es pregunta. Por el momento, querido lector, es todo.