Un gobierno de consultas, ¿sabrá gobernar un país de 130 millones de mexicanos?

Un gobierno de consultas, ¿sabrá gobernar un país de 130 millones de mexicanos?

ESTÉNTOR POLÍTICO
Miguel Ángel Casique Olivos

Sin duda alguna se podría afirmar que un Gobierno que toma en cuenta a su pueblo para gobernar a su nación, siempre y cuando todas las acciones estén bien planeadas y no sean cortina de humo para ocultar la deficiencia de conocimiento de la realidad para ejercer un buen Gobierno; sin duda, decimos, será un Gobierno bien visto, democrático y tendría altas posibilidades de sacar de la crisis o situación difícil en la que se encuentre un país. Pero un Gobierno de consultas como el que se vislumbra en México, ¿sabrá gobernar a 130 millones de mexicanos? La respuesta, aún está en el aire.

El pasado 1º de julio, Andrés Manuel López Obrador, hoy presidente electo, ganó con poco más de 30 millones de votos de mexicanos; hoy, a menos de 20 días de que tome posición anuncia que el 24 y 25 de noviembre se realizará una 2da Consulta donde se preguntará el “sentir y la viabilidad” de tres proyectos entre los que se encuentra el Tren Maya, una refinería y sobre programas sociales que pretende lanzar su administración.

Sin embargo, la duda salta y es natural, ¿por qué otra consulta?, ¿es que la administración entrante no sabe qué es lo que tienen que hacer?, o… ¿La consulta pública va a seguir siendo una cortina de humo para hacer creer a la ciudadanía que siempre estará participando en el nuevo gobierno? Al respecto hay muchos comentarios y opiniones y la mayoría concluyen, o al menos dejan la hipótesis sentada, lo que se trata es de una estrategia bien planeada y meditada para ir evitando cíclicamente que los mexicanos se inconformen una vez que no ven resultados concretos a sus principales problemas como inseguridad, falta de educación, falta de empleo o de medicamento para curarse.

La consulta va a tener la misma mecánica que la anterior, pero ahora la sorpresa es que será pagada por los Senadores de Morena, esos mismos que este domingo dijeron apoyar a su Coordinador, Ricardo Monreal en la iniciativa de eliminar y quitar las comisiones bancarias, le guste o no al señor Obrador.

Pero hay otro dato, que dicho francamente, da risa, sí, da risa querido lector. Al mismo tiempo que ayer se anunció la segunda consulta donde se incluye el Tren Maya, también se anunció que su construcción inicia el 16 de diciembre; no es broma, así de ilógicos y contradictorios están los dos planteamientos. Si ya es un hecho que inicia la construcción del Tren Maya e incluso ya hasta se dijo que en 4 años podría subir el primer pasajero, entonces, ¿qué se va a consultar a la población?, ¿qué va a pasar si la gente dice que no quiere Tren Maya y que prefiere que se invierta en más programas para atacar la pobreza? Y una pregunta más, ¿qué están pensando los asesores del Presidente electo y él mismo?

Los mexicanos sí se dan cuenta de todas estas maniobras políticas; y aunque uno no lo quisiera, ya muy rápidamente se están desilusionando de haber elegido a un “nuevo Gobierno” falsamente democrático y popular; un Gobierno que da la impresión de no saber con precisión qué es lo que desea para los mexicanos; parece que tras las consignas de que la problemática de México eran la corrupción y la mafia del poder, no hay más que ofrecer. Las consultas ciudadanas no son malas y negativas, todo depende de quién y qué intención tenga quien las realice; en este caso, las consultas parecen más una cortina de humo que la intención de recabar la verdadera opinión de los mexicanos en temas que en apariencia son cruciales. Con la lumbre y con un pueblo enojado y enardecido no se debe jugar, porque el que lo intente, se podrá arrepentir.

El clímax no político…

Tras desbloquear la autopista México-Pachuca, que permaneció cerrada por al menos 20 horas, los reclamos comienza; primero hacia el gobernador mexiquense, Alfredo del Mazo, por no emitir ni una palabra al respecto, segundo porque al parecer los policías sí cometieron atropellos y agresiones físicas contra la ciudadanía; tanto así que el aún jefe de gobierno, José Ramón Amieva, tuvo que acudir ayer a una reunión con representantes de la comunidad de San Juan Ixhuatepec, para pedir disculpas por la violación a los derechos de los ciudadanos.

Más allá del hecho, ya se rumora lo que originó el cierre, no fue porque los policías hubieran agredido, sino porque en realidad antes hubo un grupo de provocadores que tenía la intención de hacer que la población se enojara y tomar acciones como la observada ayer, si esta hipótesis es cierta, quien tienen que confirmarlas es la autoridad capitalina o la de la Ciudad de México, y de confirmarse, la pregunta sería, ¿quién está interesado en desestabilizar o qué se quiso ocultar? Por el momento, querido lector, es todo.