María de los Ángeles Castro Gurría, nueva directora general adjunta del Cenart

María de los Ángeles Castro Gurría, nueva directora general adjunta del Cenart
  • Su línea de acción está enfocada en el enriquecimiento de la formación artística a través de la sinergia entre diferentes instituciones

“Aprovecharemos lo que ya se ha hecho como un trampolín para mejorar, impulsar y enriquecer la formación de los jóvenes, a través de puentes entre las mismas escuelas, respetando la naturaleza de sus programas y de sus propias especificidades”, resaltó en entrevista la nueva directora general adjunta del Centro Nacional de las Artes María de los Ángeles Castro Gurría.

Dijo que es muy importante tratar de encontrar sinergias entre los distintos proyectos del Centro Nacional de las Artes para la formación integral de los jóvenes.

Para lograr dicho objetivo, el primer paso será la elaboración de un diagnóstico para encontrar los puntos débiles en los que se deba fortalecer y seguir dando impulso a los que ya están encaminados.

María de los Ángeles Castro Gurría, estudió las Carreras de Actuación y Dirección Escénica en el Centro Universitario de Teatro (UNAM). Participó como actriz en varias puestas en escena universitaria, así como en cortometrajes y televisión.

Ha dirigido más de 10 puestas en escena, tanto profesionales como estudiantiles, y ha estado a cargo de la dirección de actores en dos largometrajes, Como agua para chocolate, de Alfonso Arau y Chico Grande de Felipe Cazals.

Entre otros cargos que ha ocupado se encuentran la Secretaría Ejecutiva de FIDECINE (2010-2011); Directora Académica de La Casa del Teatro en dos ocasiones (2009-2010) y (2014-2017); directora de la Revista Cine-Toma (2009.2014) y Directora de Cinemanía (2017).

Imparte clases desde 1984 en el CCC y desde hace cuatro años es profesora de asignatura en el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos CUEC (UNAM).

Entre otras distinciones, obtuvo el premio Eduardo Santaella, como Directora Revelación 1990 por El Verdadero Oeste, otorgado por la Asociación Mexicana de Críticos de Teatro.

Fue ganadora de la Convocatoria Nacional de Teatro del Instituto Mexicano del Seguro Social con el proyecto Las Amargas Luces de la Aurora, versión libre de las Troyanas, para presentarse en el Teatro Reforma en septiembre de 1992.