Migraña, sexta causa de discapacidad en el mundo

Migraña, sexta causa de discapacidad en el mundo

La migraña es un desorden neurológico que se manifiesta con dolores de cabeza intensos o graves y a menudo se acompaña con vómitos, intolerancia a la luz y al sonido. Suele aparecer en la pubertad y afecta principalmente a las personas, entre los 35 y los 45 años de edad.

En el marco del Día Internacional de la Migraña, celebrada hoy el 12 de septiembre, la Dra. Yamel Rito, especialista en Neurología de Hospital Sedna, se suma a la concientización de la importancia de este padecimiento: “La migraña es un problema de salud que impacta de manera emocional, social y económicamente a las personas que la padecen, ya que el problema suele presentarse y agravarse en sus años más productivos, afectando considerablemente su desempeño laboral, su aprovechamiento académico, su vida social y por lo tanto su calidad de vida”.

“Los dolores de cabeza en general de una intensidad leve, no son considerados como una enfermedad grave, porque se presentan en episodios, son pasajeros, de fácil control, no son discapacitantes ni ponen en riesgo la vida, y en la mayoría de las ocasiones las personas se acostumbran a vivir con el dolor, por el desconocimiento de saber que existen especialistas que pueden ayudarlos con un tratamiento que mejore considerablemente su calidad de vida. Se puede calcular que solo la mitad de las personas que padecen migraña consultan a un especialista”.

La definición de migraña fue establecida por la Sociedad Internacional de Cefaleas y está avalada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), y su origen es por una alteración del sistema trigémino vascular que ocasiona una contracción y dilatación brusca y reversible de los vasos sanguíneos cerebrales produciendo dolor.

Los desencadenantes de este fenómeno pueden ser ambientales y/o genéticos, aunque ya hay factores conocidos que provocan episodios de migraña como:

  • Psicológicos: estrés, ansiedad y depresión.
  • Malos hábitos de sueño: dormir mucho o poco.
  • Deshidratación: no beber suficiente agua durante largos lapsos de tiempo.
  • Hormonales: menstruación u ovulación.
  • Dieta: exceso de alcohol o cafeína, comidas con nitritos, aspartame y/o glutamato monosódico (chocolates, quesos añejados, nueces, enlatados, embutidos por mencionar algunos). Saltarse las comidas, tener bajos los niveles de azúcar de sangre, etc.
  • Cambios bruscos en la actividad física: (ejercicio intenso o actividad sexual, por ejemplo).
  • Farmacológicos: vasodilatadores o vasoconstrictores, estrógenos, analgésicos en exceso.
  • Estímulos sensoriales: como el estrés visual (exposición a luces intensas o intermitentes), olores fuertes, ruidos intensos o constantes[6].

Las crisis pueden presentarse de dos formas:

Migrañas Episódicas: Cuando el dolor aparece hasta 9 días al mes, hablaremos de crisis episódica poco frecuente; o bien de episódica muy frecuente si hay dolor entre 10 y 14 días al mes. Estudios recientes manejan que el riesgo de las migrañas episódicas en pacientes con obesidad y menores de 50 años se incrementa en un 81%.[7].

Migrañas Crónicas: Cuando hay 15 o más días de crisis al mes, por más de tres meses.

“Aún no existe un tratamiento que cure la migraña, sin embargo, es una enfermedad manejable, siempre y cuando se acuda con un especialista en neurología para individualizar el caso y pueda dar el tratamiento adecuado para controlar la enfermedad y asegurar una mejor calidad de vida al paciente. Es importante resaltar que si ya se tiene identificado el padecimiento, se deberán de evitar factores que puedan desencadenar los episodios de crisis como el estrés, el exceso de alcohol, de cafeína y trastornos de sueño” concluyó la especialista”.