“Saber político”; las peores prácticas para informar y atacar

“Saber político”; las peores prácticas para informar y atacar

Esténtor Político. Miguel Ángel Casique Olivos. Más adelante, en su quinto párrafo, dice textualmente que «El Presidente López Obrador aguantó muchas y de muchos, pero no un chantaje de un grupo que representa las peores prácticas de la política mexicana, como lo es Antorcha Campesina que, acostumbrada a imponer diputados, presidentes municipales y acordar con presidentes, trató de camuflarse entre otras organizaciones campesinas, para seguir obteniendo recursos públicos que son destinados a muchas cosas, menos a apoyar a los campesinos». 

Al respecto, quiero comentar lo siguiente para tener las cosas claras, y no sólo para los que nos dedicamos al periodismo, sino para todos los políticos, analistas, economistas, historiadores y para los mexicanos en general. Primero, que hablar de «Amor y Paz» por parte de López Obrador, más que ser una estrategia, es una forma de manipular, de engañar y de ser una cortina de humo para los mexicanos de lo que realmente sucede en el país y  de lo que acontece con el aumento de la pobreza, miseria y ahora una muy mala política para gobernar.

Un ejemplo visible lo tenemos este martes 26 de noviembre, pues mientras la información generalizada, basada en datos duros del INEGI o del Banco de México hablan de que en el país hay una recesión técnica y de que la economía del país no crece y hay un estancamiento económico, en su conferencia mañanera el presidente asegura que la economía avanza; ¡algún mexicano en su sano juicio podrá creer tal estupidez! Esta declaración recuerda a la anécdota de aquel «Loco del periférico» (Alguien que manejaba en el Periférico escuchó en una estación de radio que un loco se había escapado del manicomio y que manejaba y circulaba en sentido contrario en esa avenida de gran circulación; de pronto, se detiene y dice: ¿Unooo…? ¡Son un chingo…! El iba en sentido contrario y todos venía correctamente.) y al parecer a López Obrador le pasa lo mismo.

En segundo lugar, cuando Raúl Avilez se refiere a Antorcha Campesina y le lanza algunos calificativos como el de que «es un grupo que representa las peores prácticas de la política mexicana» (sic), que está «acostumbrada a imponer diputados, presidentes municipales…» y que «trató de camuflarse entre otras organizaciones campesinas, para seguir obteniendo recursos públicos que son destinados a muchas cosas, menos a apoyar a los campesinos», no dejan, como muchísimas otras opiniones, de ser calumnias y ataques que no son probados.

Porque, ¿a qué peores prácticas se refiere Raúl Avilez?, si las conoce y las tiene documentadas debería probarlas e, incluso, ir a la autoridad competente para que se haga justicia. Yo sí le aseguro, porque conozco desde hace más de 20 años al Antorchismo, que siempre y en todo momento se mueve y realiza su trabajo dentro de la legalidad y jamás ha cometido delito alguno contra alguien; decir que es un grupo que representa las peores prácticas es hablar sin sustento o cumplir una orden que quiere atacar y calumniar a una organización social que en el país ya tienen al menos 3 millones de agremiados. 

Qué Antorcha está acostumbrada a imponer diputados o presidentes municipales, otra vil calumnia en la que no se presenta ni la más mínima prueba; ¿qué no, mi estimado Raúl, todos los diputados federales o locales son electos en las urnas con el voto ciudadano?; ¿qué no el INE es el que da certeza de quién es un representante gracias al voto de los mexicanos? Todos, absolutamente todos los diputados federales, locales y presidentes municipales que tiene Antorcha han sido electos por la mayoría de la población de sus comunidades o pueblos y ninguno se ha puesto nomás porque Antorcha quiere o desea; no hay, pues, ninguna razón para semejante infamia y calumnia, pero la intención era atacar mediáticamente y ahí está la frase. 

Y sobre que Antorcha trató de «camuflarse entre otras organizaciones campesinas para seguir obteniendo recursos públicos que son destinados a muchas cosas, menos a apoyar a los campesinos», le aclaro y le amplió la información: Antorcha no se quiso camuflar en ningún momento, Antorcha mantuvo una protesta-plantón permanente durante 12 días, con un promedio diario de entre 9 y 10 mil mexicanos, (yo particularmente, porque de ahí es donde se saca la verdadera información, de los hechos reales y no de escritorio, estuve ahí todos los días); Antorcha fue el grupo con mayor presencia en esa protesta y esa jornada de lucha y siempre obedeció a que en el PEF 2020 se pretendía recortar, y de hecho se hizo, recursos a programas para obras y servicios para comunidades muy pobres de todo el país. Antorcha jamás, como se insinúa en el párrafo de «Saber Político», pidió recursos para otras cosas o que fueran destinados o otros fines; es más, siempre se solicitó que esas obras las debía realizar el mismo gobierno federal. 

Lo que sí sucedió es que, finalmente, el PEF 2020, fue aprobado tal y como AMLO lo indicó y Mario Delgado tenía que obedecer, como buen pastor, a su jefe inmediato; la aprobación del Presupuesto, no hay ninguna duda, fue un atraco y un abuso de poder de López Obrador hacia los mexicanos más desprotegidos y desamparados, y esa denuncia que ha estado haciendo el Movimiento Antorchista es la que ahora está moviendo algunos hilos de algunos periodistas para atacar y calumniar.

Antorcha se ha convertido en flanco de ataques desde la máxima autoridad del país que es el presidente de la República, pero la organización política se está posicionando cada vez más como la única y verdadera alternativa que México necesita para gobernar correctamente a los mexicanos y comenzar, de una vez por todas, a proyectar un país más próspero y justo para todos. Así, más temprano que tarde, los que hoy fingen ignorar la realidad y la verdadera información de este grupo tendrán que darse cuenta de su grave error; porque Antorcha, como lo dijo el poeta Salvador Díaz Mirón, sabe bien lo que son sus alas y seguirá cantando aunque la rama cruja.

El clímax no político…

Otra de morenistas… Raúl Morón Orozco, alcalde de Morelia, se ha negado rotundamente a atender las peticiones de sus gobernados y, con una «cadena humana», ayer lunes llevaron su sexta acción de protesta; ahí habitantes de colonias marginadas de Morelia le solicitaron que atienda peticiones de agua potable, electrificaciones y otros servicios, pero la respuesta es: no los veo, no los oigo y no les hablo.

El alcalde morenista se parece mucho al mandatario nacional, autoritario y prepotente, para tratar a la ciudadanía y a los grupos sociales. Ya alguien debería decirle que esa práctica lo único que logra es más encono e inconformidad social; además de un rápido rechazo hacia esos presidentitos municipales que piensan se deben cumplir las órdenes tal y como ellos quieren; aunque tarde o temprano ellos quedarán en el bote de basura de la historia y hacia allá comienza a caminar Raúl Morón Orozco. Por el momento, querido lector, es todo.