Premio a la investigación de la UAM enaltece el trabajo humanístico y científico

Premio a la investigación de la UAM enaltece el trabajo humanístico y científico

Por Joana Juárrez

La generación de conocimiento nuevo desde los espacios concebidos para el desarrollo de proyectos científicos constituye uno de los fundamentos de un modelo con 45 años de vigencia, aseguró hoy el doctor Eduardo Peñalosa Castro, rector general de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

En la ceremonia de entrega del Premio a la Investigación 2019, en su vigésima octava edición –realizada en el Auditorio Arquitecto Pedro Ramírez Vázquez de la Rectoría General– dijo que esto ha sido posible gracias a la apertura de los colectivos de indagación ante las transformaciones de cada campo del saber, anteponiendo una perspectiva de atención al entorno social.

El propósito es desarrollar investigación y crear conocimiento desde las unidades académicas para proponer soluciones a las demandas que van surgiendo, mediante procesos en los que la construcción de diálogos y procesos multi, inter y transdisciplinarios es cada vez más recurrente.

Acompañado de los galardonados, el rector general de la Casa abierta al tiempo subrayó que este galardón enaltece la pertinencia y el impacto de la investigación humanística, científica, básica o aplicada, que con rigor y crítica plantea y renueva el saber con creatividad y libertad, “de gran valor para la UAM”.

En el campo de las Ciencias Básicas e Ingeniería fue distinguido Información electrónica complementaria del intercambio masivo de réplicas, Monte Carlo: una herramienta para acceder a la termodinámica de alta presión de sistemas complejos, un trabajo del equipo integrado por los doctores Eduardo Basurto Uribe, Catalina Ester Haro Pérez y Gerardo Miguel Odriozola Prego, así como el maestro Carlos Alejandro Vargas, todos del Departamento de Ciencias Básicas de la Unidad Azcapotzalco.

En nombre de los premiados, el doctor Basurto Uribe agradeció a la UAM la distinción una labor científica que duró dos años y resaltó la misión del profesor-investigador, que permite la interacción con los alumnos de licenciatura en los proyectos que se estén realizando.

“La idea es que sepan que tarde o temprano en Ciencias Básicas es complicado tener una aplicación directa para resolver algún problema, pero es el primer eslabón en la tecnología”, mencionó y confió en que habrá muchos de los egresados que continuarán la investigación, aunque otros saldrán al campo laboral.

Los científicos de la UAM son ahora reconocidos, a diferencia de lo que sucedía hace algunos años, y prueba de ello es que en los medios de comunicación los entrevistan, lo que pone en alto la imagen de la Universidad, apuntó.