Twitter invisibiliza cuentas de RT

Twitter invisibiliza cuentas de RT

Tras el reciente etiquetado de medios rusos como «afiliados al Gobierno» en Twitter —mención que fue obviada en el caso de los medios occidentales que reciben financiación gubernamental— varios usuarios indican que la red social ha dejado de mostrar en la búsqueda las cuentas oficiales de RT. 

Los internautas se encuentran con que, si no seguían la cuenta previamente, no la podrán encontrar a través de la búsqueda incluso si se escribe un tuit en su totalidad.

A principios de agosto, Twitter marcó RT y Sputnik como «medios afiliados al Gobierno de Rusia» tras anunciar que ya no va a recomendar ni amplificar entre los usuarios las cuentas o publicaciones de los medios vinculados con el Estado y también prohíbe toda su publicidad en la plataforma.

La red social explicó que, actualmente, las etiquetas «aparecen en las cuentas pertinentes de Twitter de los cinco países que comprenden la membresía permanente del Consejo de Seguridad de la ONU» (China, Francia, Rusia, Reino Unido y EE.UU.), y abarcan las «cuentas de gobierno fuertemente involucradas en geopolítica y diplomacia», «entidades de medios controladas por el Estado» y a las «personas, como editores o periodistas de alto perfil, asociados con entidades de medios controladas por el Estado».

Mientras que la agencia china Xinhua también está etiquetada, la medida deja de lado ciertos medios británicos o estadounidenses, como la BBC o NPR, bajo pretexto de que precisamente en su caso la fuente de financiación no desempeña papel alguno en la política editorial. La Voz de América (VOA), administrada por una agencia federal del Gobierno de EE.UU., tampoco ostenta la nueva etiqueta, ni la tienen las cuentas de Radio Francia Internacional (RFI) o France 24 pertenecientes a la empresa estatal France Médias Monde.

Previamente, una medida similar fue adoptada por Facebook, que también exceptuó los medios de EE.UU. o la británica BBC, entre otros, al considerar que son independientes.

Rusia tachó el paso de ambas plataformas de política como «doble rasero» y «violación de principios democráticos clave».