Estudiantes pobres, las otras víctimas de la pandemia

Estudiantes pobres, las otras víctimas de la pandemia

Este mes un millón 985 mil 744 estudiantes entre nivel básico y medio superior regresaron a clases bajo su nueva modalidad (en línea) establecida para evitar el contagio de covid-19, emergencia sanitaria que azotó de diferentes maneras a cada población del mundo.

En México y en cuanto al estado de Puebla se refiere, la situación se ha visto crítica por diferentes aspectos, los decretos emitidos por el gobierno morenista de Miguel Barbosa Huerta de quedarse en casa sin ningún tipo de apoyo alimentario han sido una cruda realidad que ha obligado a centenares de personas a salir a la calle a trabajar para el sustento familiar.

En cuanto a nuestra juventud, la situación ha sido en un tono desigual para cada nivel escolar, ya que las condiciones geográficas y económicas a limitado a todos los estudiantes, paralizando completamente a aquellos que no tienen los elementos para una educación más o menos digna.

Es el caso de Doña Alicia Garrido, habitante de la colonia Margarita Morán, una pequeña población ubicada a la orilla del municipio de San Martín Texmelucan, que tiene aproximadamente 500 habitantes, es aquí donde se percibe claramente la diferencia social y las carencias son más palpables, lo único que la pandemia ha sacado a relucir.

Aquí el internet ha pasado de ser una necesidad a un lujo, ya que con la nueva normalidad su nieta, una joven de escasos 15 años, estudiante, ha tenido que adaptarse a las nuevas herramientas de trabajo y tener lo básico para trabajar a distancia como es una computadora o un celular.

Sin embargo, Doña Alicia nos cuenta que lamentablemente su nieta dejó de estudiar la secundaria por la falta de recursos económicos, no cuenta con internet en casa y el trabajo es escaso para poder darle estudios a su nieta quien deseaba ser una exitosa abogada.

Otro caso como este lo encontramos más adelante. Guadalupe, otra habitante de la colonia y mamá de tres niños de diferentes niveles educativos, expuso que el dinero no alcanza: “son más 70 pesos diarios lo que uno se gasta en impresiones más el internet”, nos explica.

Aunque aún no se tiene una cifra exacta de cuantos alumnos desertaron en este nuevo ciclo escolar, la realidad es que muchos han abandonado el sueño de culminar una su educación básica, mucho menos piensan en una licenciatura. Así quedará truncado el futuro de miles de jóvenes, no solo del estado sino el país entero.

Por Arissa Pérez