Detecta ASF deficiencias en plan de vacunación

Detecta ASF deficiencias en plan de vacunación

La Auditoría Superior de la Federación (ASF) reveló deficiencias en el Programa de Vacunación durante el periodo 2013-2019, entre ellas en la operación de la red de frío y en las autorizaciones para la liberación de lotes de vacunas para su comercialización, distribución y aplicación.

“Se identificaron deficiencias en la operación de la red de frío y en las autorizaciones para la liberación de lotes de vacunas para su comercialización, distribución y aplicación en 2019 que no cumplieron con las especificaciones sanitarias requeridas, en detrimento de la calidad de las vacunas, por lo que no se garantizó la protección de toda la población contra las enfermedades que son prevenibles mediante la vacunación”, indicó la ASF en un informe perteneciente a la tercera entrega de la revisión a la Cuenta Pública 2019.

La ASF argumentó que en 2019, mediante el Programa de Vacunación, se aplicaron 48 millones 104,904 dosis de vacunas, de las cuales el 80% (38,486,015 dosis) fue para la población menor de ocho años, y el otro 20% (9,618,889 dosis) para la población mayor de ocho años. Sin embargo, la Secretaría de Salud federal no contó con evidencia para saber el segmento poblacional al que se les aplicó, es decir, de qué edades específicas y condiciones.

La ASF determinó que “las deficiencias en la operación del Programa de Vacunación propiciaron que, durante el periodo 2013-2019, los casos de enfermedades prevenibles por vacunación se incrementaran en promedio anual en 1.3%, al pasar de 469,291 casos en 2013 a 508,450 en 2019.

“En tanto que la mortalidad por estas enfermedades también registró un aumento promedio anual del 27.4%, al pasar de 343 defunciones en 2013 a 1,466 en 2019”, alertó el máximo órgano auditor del país.

Abundó que “no se identificaron atribuciones, ni mecanismos de coordinación específicos para las actividades de control sanitario de los insumos para la autorización de vacunas, ni de la farmacovigilancia, a cargo de la Cofepris, cuyas funciones únicamente se establecieron por medio de la NOM-220-SSA1-2016, instalación y operación de la farmacovigilancia, sin definir criterios para vincular sus responsabilidades con la instrumentación del Programa de Vacunación 2019, lo que pudo haber incidido en la calidad de las vacunas aplicadas a la población”, mencionó.