Reino Unido acusa a China de violación de los derechos humanos y Beijing responde con sanciones a empresas británicas

Reino Unido acusa a China de violación de los derechos humanos y Beijing responde con sanciones a empresas británicas

China anunció este viernes sanciones a individuos y entidades británicas después de que el Reino Unido se sumó a la Unión Europea (UE) y otros organismos occidentales para sancionar a funcionarios chinos acusados de violación de los derechos humanos en la región de Xinjiang.

Esta fue la primera sanción del gobierno chino en su más reciente respuesta a las críticas y sanciones de Occidente. El Reino Unido respondió acusando a China de violar los derechos humanos a “escala industrial”. 

China sancionó a cuatro instituciones británicas y nueve personas, incluidos legisladores prominentes que han criticado el trato a la minoría musulmana uigur en la región de Xinjiang.

A los individuos y grupos sancionados se les prohibirá visitar territorio chino y no podrían realizar transacciones financieras con ciudadanos e instituciones de ese país. El embajador británico en China ha sido citado para presentarse en una protesta diplomática, de acuerdo con el comunicado. 

En un comunicado, el Ministerio del Exterior de China señaló que la medida del bloque de Occidente se basó en “nada más que mentiras y desinformación, violaciones flagrantes a las leyes internacionales y a las normas básicas de las relaciones de gobierno internacional, que burdamente interfiere con los asuntos internos y socava severamente las relaciones entre China y Reino Unido“. 

En una rueda de prensa, el vocero del Ministerio del Exterior, Hua Chunying, lanzó una serie de acusaciones contra Estados Unidos, el Reino Unido, naciones aliadas y varios medios de Occidente, señalando que ellos han estado colaborando para subvertir la unidad y el desarrollo de China.

En el mismo sentido, Yang Xiaoguang, encargado de negocios de China en Londres, dijo en una conferencia de prensa que “China no crea problemas, pero no teme cuando otros los hacen”.

El primer ministro británico, Boris Johnson, condenó la medida del gobierno del país asiático y dijo que las personas sancionadas “están desempeñando un papel vital al dar luz sobre las graves violaciones de derechos humanos que se están perpetrando contra los musulmanes uigures”.

“La libertad de expresarse en oposición al abuso es fundamental y estoy firmemente con ellos”, tuiteó.