Camino a la dictadura: el acoso al INE

Camino a la dictadura: el acoso al INE

El caso de Félix Salgado Macedonio representa la fachada de la rencilla personal del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) contra el Instituto Nacional Electoral (INE), al que acusa de despilfarrar recursos públicos, atentar contra la democracia y apoyar a los grupos y partidos neoliberales; aunque en el fondo, intentan ocultar sus verdaderas intenciones: desaparecerlo y asumir funciones. Pero el INE resultó ser la “piedra en el zapatoˮ, pues no se ha amedrentado con sus amenazas veladas y abiertas.

Por Adamina Márquez Díaz

Eran pasadas las 21:00 horas y un grupo de 20 personas coreaba, acompañado con guitarras una agresiva consigna cuya intención no ha pasado desapercibida para nadie: “El INE va a caer, va a caer, va a caer, porque hay toro, hay toro, hay toro”.

Parece un simple estribillo, pero su significado ha indignado a un gran número de ciudadanos, a especialistas, políticos y líderes sociales, pues ven en él una amenaza contra la pluralidad de las ideas, la democracia, la división de poderes, incluso contra el sistema republicano con el que se rige el Estado en México.

No exageran. La amenaza de desaparecer al INE fue expresada por el excandidato del Movimiento Regeneración Nacional (Morena) al gobierno estatal de Guerrero, Félix Salgado Macedonio, a quien el INE retiró el registro como candidato por no justificar sus gastos de precampaña, como lo establece la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales (LGIPE).

La intimidación más directa se dio el 12 de abril, en las afueras del INE durante un mitin encabezado por el presidente de Morena, Mario Delgado. El excandidato guerrerense espetó: “Que no le rasquen los huevos al toro porque nos van a encontrar, tenemos el respaldo del pueblo (…). Si no se reivindican, se los decimos de una vez, los vamos a hallar a los siete (consejeros del INE), los vamos a buscar y vamos a ir a ver a Córdova. ¿No le gustaría saber al pueblo de México dónde vive Lorenzo Córdova? ¿No les gustaría saber cómo está su casita, de lámina negra, que cuando llueve se gotea y moja su cuerpo?… Cabroncito, no sabe por qué estamos luchando”.

El ultimátum de Salgado Macedonio no es un hecho aislado, ni la bravuconería de un político al que se le negó una candidatura, sino el acoso más recurrente y nada sutil contra las instituciones autónomas por parte del actual Presidente y su partido para imponer su voluntad en México, tal como sucedía en las peores épocas de los gobiernos priistas.

El acoso, más allá de Salgado

Los hechos protagonizados por Salgado Macedonio y el presidente de Morena, Mario Delgado, derivaron de las presiones permanentes que el actual titular del Ejecutivo ha endurecido contra los organismos constitucionales autónomos, entre ellos el INE, amenazando a dos de sus consejeros, incluso con desaparecerlos.

Los diversos ataques contra esta institución han ido desde los recortes presupuestales, los ataques mediáticos y las reformas jurídicas, hasta las persecuciones políticas con amenazas de destitución, cárcel y el bloqueo de cuentas bancarias efectuados por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

El primer zarpazo fue la reducción del presupuesto. El INE pasó de tener un gasto de 15.5 millones de pesos (mdp) en 2018 a 8.9 y 8.5 mdp en los primeros dos años del gobierno morenista. Este año, cuando debe organizar las elecciones más grandes de la historia de México, el Congreso de la Unión apenas le incrementó el presupuesto en uno por ciento con respecto al que tuvo en 2018; pero es 870 mdp menor del necesario para organizar los comicios del próximo seis de junio.

El siguiente golpe fueron las declaraciones del Presidente, que dejaron entrever sus intenciones de desaparecer a los organismos constitucionales autónomos. La primera embestida ocurrió después de reanudar sus actividades tras un periodo vacacional, cuando los denominó: “organismos burocráticos que no benefician al pueblo”, que “cuestan mucho” y generan un “gobierno obeso”.

En su conferencia de prensa del siete de enero, anunció una reforma administrativa para desaparecerlos y advirtió que sus funciones serían absorbidas por dependencias de su gobierno. Mencionó, en específico, a los institutos de la transparencia (INAI), telecomunicaciones (IFT) y a la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece).

Desde entonces, el Ejecutivo federal ha insistido en este proyecto. En la “mañanera” del 13 de abril, horas antes de que el INE publicara su negativa a la candidatura de Salgado Macedonio, AMLO anunció que, al terminar el proceso electoral, presentará una iniciativa para reformarlo para que aplique sus medidas de austeridad; ya que es el instituto electoral “más caro del mundo”.

“Vamos a revisar esto porque estos aparatos onerosos impiden que se liberen fondos para el pueblo, el gobierno estaba ensimismado, era para beneficio del gobierno, los que trabajaban o vivían o medraban en el gobierno, no era para el pueblo. Se consumía todo (…) era el verdadero negocio, entonces mantenían a los gobernantes con buenos sueldos, privilegios, era una especie de soborno (…). Que sea un órgano verdaderamente autónomo, independiente, realmente independiente. Yo no tengo confianza, yo le tengo confianza al pueblo”, declaró AMLO.

Con este anuncio intentó presionar al INE para que favoreciera las candidaturas de Salgado Macedonio y Raúl Morón, el candidato morenista al gobierno estatal de Michoacán. Pero el INE se mantuvo en su postura.

“Todo parece indicar que el jefe del Ejecutivo piensa que su voluntad es ley, que su capricho es un mandato superior. No entiende o no quiere entender que es el Presidente de una República y que sus facultades, siendo vastas, están reguladas por la Constitución y la ley, que está obligado a convivir con otros poderes constitucionales, órganos autónomos del Estado y expresiones de la sociedad civil. No soporta ni sabe vivir con la disidencia, y desata agresiones gratuitas y peligrosas contra sus supuestos opositores. Ve moros con tranchetes ahí donde una institución como el INE cumple con su misión”, aseguró el exconsejero-presidente del Instituto Federal Electoral (hoy INE), José Woldenberg, en su artículo En defensa del INE y la Constitución.

El especialista en temas electorales explicó que, en la historia reciente del país, no hay registrada una agresión más alevosa, desinformada, mentirosa y alarmante contra el instituto electoral que la desatada por AMLO. “Nunca antes un Presidente se atrevió a tanto y nunca antes develó un rostro tan autoritario”.

En los días posteriores a la resolución, el Presidente insistió en calificar la decisión del INE como un atentado contra la democracia, incluso llegó a proponer que se hiciera a un lado y que la candidatura de Salgado Macedonio fuera decidida a través de una encuesta telefónica a los guerrerenses.

Estas declaraciones agitaron aún más el debate electoral. Salgado Macedonio inició una caravana de Chilpancingo, Guerrero, a las instalaciones del INE en la Ciudad de México para impugnar por escrito el fallo del organismo.

Ese mismo día, domingo 18 de abril, el coordinador de los diputados federales de Morena, Ignacio Mier Velazco, anunció que su partido se sumaría a la iniciativa del Partido de Trabajo (aliado de Morena) para iniciar un juicio político contra los consejeros Lorenzo Córdova Vianello y Ciro Murayama Rendón, por “haber puesto en grave riesgo el desempeño de la función electoral”. El expresidente del IFE, José Woldenberg, cuestionó: “¿A quién deben hacerle caso los consejeros del INE? ¿Al Presidente, a Morena o a la Constitución y la ley? La respuesta es obvia, pero no parece importarles ni al Presidente ni a su partido, que por lo que se ve piensan que su misión implica la subordinación de todas las instituciones estatales a la voluntad del Presidente”.

Camino a la autocracia

Autocracia, según el Diccionario de la Real Academia Española de la Legua (DRAE), se define como la forma de gobierno en la cual la voluntad de una sola persona es la suprema ley. A decir de los especialistas, las recientes acciones presidenciales están encauzando al país a una autocracia, pues vulneran los contrapesos, confunden los marcos de acción y se toman atribuciones que no corresponden al Poder Ejecutivo.

Para el abogado del Despacho de Investigación y Litigio Estratégico (DILE), Miguel Alfonzo Meza, la guerra contra los organismos constitucionales autónomos conforma un proyecto de poder más amplio encaminado a la transformación de la democracia constitucional mexicana en un régimen poco constitucional y democrático. “Si existe una transformación de México, ésta consiste en el intento de establecer un poder hegemónico que destaca no por la renovación de la vida pública, sino por la regresión a la dominación política”.

El también miembro de la ONG Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, afirmó que el proyecto del Presidente lesiona dos pilares de la democracia: el primero son las instituciones, es decir, el Estado de Derecho y la división de poderes, que incluye a los órganos autónomos; y el segundo es la vida extrainstitucional, es decir, el debate público libre y equitativo que permite que el pueblo dialogue y tome decisiones políticas, según el artículo La guerra contra los autónomos, publicado por la revista Letras Libres.

“Pecaríamos de inocentes si pensamos que la razón verdadera del Presidente contra los organismos autónomos es la austeridad”, advierte la directora general del Think Tank de política económica México, ¿cómo vamos? “A más de dos años de la administración actual hay muestras evidentes de que la austeridad es un pretexto, la realidad va más allá. Todo tiene un fin político en el juego del Presidente”, indicó en su artículo Todo el poder la también profesora del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM).

Aseguró que la excusa de la austeridad para ir contra los organismos constitucionales autónomos es solo una herramienta discursiva del Presidente porque, en el fondo, “lo que quiere en lo personal es el poder. El gabinete de AMLO es AMLO. Las decisiones las toma él y son pocas las voces que escucha. Los órganos autónomos, hasta el momento, se salen de ese esquema y eso no lo puede permitir ¿Cómo es posible que alguien, ajeno a él, tome decisiones relevantes para el país? ¿Cómo es posible que alguien, autónomo, pueda afectar el rumbo de su ‘transformación’? Y por eso la emprende contra los autónomos”.

Defender al INE es defender la democracia

Aunque AMLO descartó la desaparición del INE, advirtió que debe buscarse que este árbitro sea profesional, imparcial, recto, incorruptible, no sometido al poder, sino al servicio de los ciudadanos, completamente democrático, destacando que el actual INE no cuenta con ninguna de estas características.

Ante estas declaraciones y las abiertas amenazas de Salgado Macedonio, el presidente-consejero del INE, Lorenzo Córdova, afirmó que los consejeros electorales no se dejarán intimidar. “A pesar de las campañas de amedrentamiento, el INE y sus consejeros no nos vamos a dejar amedrentar, somos un árbitro que tiene una función constitucional y que hemos tomado nuestras decisiones conforme a nuestros principios y nuestras lecturas de derecho, y si alguien no está de acuerdo, existe una vía, afortunadamente, que es la del Tribunal Electoral”, agregó en una entrevista de radio.

Para varios especialistas y líderes sociales, lo más grave de la ríspida relación entre el INE y el Presidente y su partido, solo contribuirá a enrarecer los próximos comicios.

Para el exconsejero del IFE, Luis Carlos Ugalde, estamos en medio de un gran problema que tendrá reacciones negativas en las próximas elecciones, pues es previsible que si los candidatos de Morena pierden, usarán el argumento del fraude, como lo hizo en varias ocasiones AMLO para no reconocer los resultados. “Será consecuencia de una elección intermedia que en lugar de generar oxigenación de la clase política puede contribuir a una mayor polarización y eso va a ser muy lamentable”, alertó.

Pese a que la aprobación del Presidente se mantiene en 70 por ciento, no sucede lo mismo con los candidatos de Morena, quienes solo atraen el 40 por ciento de las preferencias del voto, según la encuesta más reciente del diario El Financiero.

“Los candidatos de Morena están mal evaluados porque han recurrido a los políticos de siempre, muchos son miembros del PRI o del PAN; cualquier traficante de influencias que quiere un hueso ya se dio cuenta que formarse en Morena es una buena vía”. Sin embargo, este fenómeno está generando pleitos entre bandos al interior de Morena, pues las elecciones de candidatos en este partido se basan “en procedimientos discrecionales”, precisó Carlos Ugalde en una entrevista radiofónica.

Para el líder nacional del Movimiento Antorchista, Aquiles Córdova Morán, las invectivas del Presidente contra el INE conforman una guerra de exterminio. “La tenacidad y agresividad de la guerra contra el INE se han reforzado e intensificado en los últimos días precisamente porque éste ha resultado un hueso más duro de roer que todos los que se ha engullido anteriormente la 4T”, puntualizó.

En un video publicado a través de su cuenta de Facebook, el líder social aseveró que la verdadera razón de la guerra contra el INE es que al Presidente le urge un órgano electoral sumiso y obsecuente; pues esto le permitiría cualquier maniobra para conservar, a cualquier precio, todo el poder que su partido tiene hoy, incluso incrementarlo. Sin embargo, advirtió: “El INE es de los mexicanos, no de Morena, ni del gobierno ni de ningún individuo en particular por poderoso que sea. Si el INE es patrimonio del pueblo, es el pueblo el que debe defenderlo contra cualquier intento de destruirlo o anular su independencia. Defenderlo hoy es defender nuestra democracia y hacer frente al autoritarismo que amenaza nuestra libertad”.