OEA comienza su trabajo como observador electoral en México

OEA comienza su trabajo como observador electoral en México

La Organización de los Estados Americanos (OEA) arrancó ayer, lunes, sus tareas de observación electoral para garantizar la transparencia del proceso electoral que tendrá su punto culminante el próximo 6 de junio, cuando México renueve en las urnas a los 500 diputados federales, 15 gubernaturas, 30 gobiernos locales y mil 900 ayuntamientos.

Según informó el Instituto Nacional Electoral (INE) en un comunicado, los integrantes de la OEA ya están en el país en calidad de “visitantes extranjeros acreditados”.

Esta es la quinta vez en que la OEA trabaja en México como observador electoral. Ya lo había hecho en las elecciones de 2009, 2012, 2015, y 2018.

Los observadores de este órgano internacional se reunieron este lunes con el consejero presidente del INELorenzo Córdova, para exponer los objetivos de la misión y para conocer los rasgos principales del proceso electoral, el más grande en la historia del país.

“La misión de la OEA presentará informes con hallazgos y recomendaciones, con el objetivo de contribuir al fortalecimiento del sistema electoral mexicano. Dicha misión está encabezada por el abogado argentino Santiago Canton“, señaló el INE.

El Instituto Nacional Electoral ha denominado estos comicios como los “más grandes y complejos” de la historia del país debido a que se renovarán cerca de 21 mil cargos de elección popular.

Ayer, también se anunció que el exsecretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA) el chileno José Miguel Insulza, presidirá la misión electoral de la Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina y el Caribe (Copppal) en las próximas elecciones del 6 de junio, en las cuales podrán votar 93 millones 528 mil 473 mexicanos.

La OEA es un organismo internacional con sede en Columbia, Estados Unidos, que nació en 1948 con el objetivo de fortalecer las democracias de la región. Sin embargo, diversos políticos e intelectuales del continente han criticado el papel de la OEA por alinearse a los intereses del gobierno estadounidense, una tendencia que comenzó en la Guerra Fría.