Tercera ola de Covid alcanza cifras de febrero pasado

Tercera ola de Covid alcanza cifras de febrero pasado

El aumento de casos de Covid-19 tiene en jaque a por lo menos 20 estados del país. A diferencia de los dos repuntes anteriores, esta vez, son los adultos jóvenes quienes encabezan la lista de los más afectados. De acuerdo con la Secretaría de Salud, la mayoría de quienes se encuentran hospitalizados por coronavirus en este momento son personas menores a 52 años, en su mayoría aquellos que no han sido vacunados, esto es más del 97%.

En los últimos cuatro días, el gobierno de México reportó casi 34 mil 800 nuevos contagios a nivel nacional. Las cifras de la primera quincena de julio reflejan el segundo mayor incremento de infecciones desde el pasado 5 de febrero. De seguir con esta tendencia y velocidad de contagios, México podría estar frente al peor escenario por Covid-19 desde que inició la pandemia.

“Tenemos casos descontrolados como en YucatánQuintana RooBaja California Sur y Sinaloa (…). La ocupación hospitalaria a nivel nacional al cierre de esta semana tuvo un aumento de 31%, la semana pasada cerró con un aumento del 23% y la anterior de 19%, claramente la tendencia es muy clara”, dice en entrevista con Latinus, Laurie Ann Ximenez-Fyvie, doctora en ciencias médicas y jefa del laboratorio de genética molecular de la UNAM.

En la Ciudad de México, al menos 6 de cada 10 casos corresponden a la variante Delta. En un mes, la ciudad pasó de registrar en promedio 250 contagios por día, a dos mil.

Expertos denuncian que las autoridades gubernamentales siguen siendo negligentes tanto en la prevención de contagios como en el tratamiento de personas infectadas.

“El principal factor son las nuevas variantes y creo que el gobierno de México les dio puerta abierta para que entraran porque simplemente no hay control. En los aeropuertos, cuando se viaja del extranjero a México, no hay pruebas rápidas, no hay ningún tipo de cuarentena y prácticamente cualquier persona puede entrar”, asegura Roselyn Lemus-Martin, doctora en biología molecular por la Universidad de Oxford.

De acuerdo con el gobierno de la Ciudad de México, el pico más alto de este tercer repunte será en agosto con al menos 3 mil 500 camas ocupadas. Ayer, la Secretaría de Saludconfirmó que hasta ahora se han ocupado mil 414 camas, es decir, ya se completó 40% de esa proyección y todavía faltan 10 días para que termine el mes.

Hospitales como el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER), el Instituto Nacional de Nutrición, el Hospital Manuel Gea González, el Hospital General de Tláhuac y el Hospital Adolfo López Mateos, por mencionar algunos, están completamente saturados. Sin disponibilidad de camas generales ni en la Unidades de Cuidados Intensivos (UCI), de acuerdo con información de su portal.

A reventar, módulos de prueba Covid-19 gratuita

José Luis y su esposa llegaron a las cinco de la mañana al módulo de pruebas rápidas gratuitas de Covid-19 instalado en la alcaldía Benito Juárez de la Ciudad de México. Fueron los primeros en llegar. En una mochila guardan una bolsa con pan y dos termos con café, ¡por si aprieta el hambre o el frío!, dicen entre risas. Sospechan que están contagiados, aunque no tienen síntomas. Un compañero de trabajo de José Luis dio positivo hace tres días. La vecina y sus dos hijos, con los que tuvieron contacto, también. Nunca habían sabido de casos tan cercanos.

Detrás de ellos, se forma un señor de 60 años que va solo, después, un matrimonio con dos niños pequeños y más de 250 personas que ocupan la mitad de la explanada en una fila que va y viene y parece no tener fin. La gente no para de llegar. La gran mayoría, personas entre 30 y 50 años.

Una vez abierto el módulo de vacunación, pasadas las nueve de la mañana, la fila comienza a avanzar de manera fluida. La toma de muestras se hace en segundos. Los primeros 13 resultados, negativos. José Luis y su esposa, el señor, la familia, festejan que el papel los marca como libres del virus SARS-CoV-2.

En este módulo no hay ninguna privacidad, el encargado llama uno a uno por nombre y con voz fuerte dice el resultado. El problema, es cuando sale con las hojas y unas cajas con la leyenda “Kit médico Covid-19”. Justo ahí es cuando nadie quiere escuchar su nombre.

El primero en recibir resultado positivo es un joven de no más de 25 años que va acompañado de su mamá. Mientras le explican que debe estar aislado, la señora se lleva las manos a la cara, saca su celular y manda un mensaje. “¡Esto es resultado de tus pendejadas, ahora avísale a todos los amigos que has estado viendo!”, así recibe a su hijo, le quita la caja, el papel y se van. La gente comienza a espantarse.

De las primeras 22 pruebas, seis fueron positivas; es decir, una cuarta parte.

Más de 80% de los mexicanos está en riesgo

En México, hasta el 18 de julio, sólo 17% de la población total ha recibido esquema completo de la vacuna contra Covid-19. Expertas coinciden en que el resto está en riesgo y debe redoblar las medidas para prevenir contagios, aún cuando se tenga la primera dosis, el motivo: las variantes.

Gran Bretaña hizo un estudio importantísimo donde vio que una sola dosis de AstraZeneca o una sola dosis de Pfizer era 33% eficaz para prevenir casos sintomáticos de Covid-19 por la variante Delta, por eso urge, urge, poner la segunda dosis, porque cuántas personas tenemos en México con esquemas incompletos. Con la segunda dosis esto sube a 60% para AstraZeneca y 88% para Pfizer”, aseguró a Latinus Carol Perelman, divulgadora de ciencia.

Laurie Ann Ximenez-Fyvie agrega: “No tenemos suficientes vacunados (…), cerca del 80% de la población mexicana no tiene un esquema completo de vacunación, quiere decir que más del 80% de la población sigue siendo vulnerable.

“Desafortunadamente las medidas se relajaron, dijeron que los estados iban a seguir en semáforo verde, amarillo, hay restaurante llenos, la gente está dejando de usar cubrebocas y esto contribuye. Ahora, las personas vacunadas no deben confiarse, ellos pueden afectar a otras personas, principalmente a los no vacunados y a los que tienen una sola dosis”, concluye Roselyn Lemus-Martin.