No llega la ayuda a Tula; alcalde urge liberar apoyos a damnificados por inundaciones

No llega la ayuda a Tula; alcalde urge liberar apoyos a damnificados por inundaciones

A casi un mes de las inundaciones en Tula de Allende, en el estado de Hidalgo,  el alcalde Manuel Hernández Badillo pidió al Gobierno de México que libere lo más pronto posible la ayuda para los damnificados.

Hernández Badillo aseguró en entrevista a Grupo Fórmula que en dicho municipio hidalguense existe “angustia porque no ha recibido el apoyo que ellos quisieran para retomar su vida cotidiana con la mayor normalidad posible”.

«La disposición que tiene el municipio es insuficiente, esperemos que la Secretaría del Bienestar, una vez que concluya el censo, acelere los apoyos porque hay desesperación de la gente”, dijo.

El alcalde de Tula aseguró que no pueden seguir “viviendo con la zozobra, porque cada que llueve estamos con el temor de otra inundación“.

Para tratar de mitigar la situación que se vive en dicha región e Hidalgo, autoridades municipales determinaron condonar el pago de agua potable, del impuesto predial, así como de las licencias de funcionamiento.

El pasado 6 de septiembre, fuertes lluvias provocaron el desbordamiento del río Tula, que dejó inundaciones que superaron en algunos casos los dos metros de altura, y que dejaron un saldo de 14 muertos y cientos de damnificados.

La Delegación de Programas del Bienestar estatal anunciaron que esta semana se iniciaría el censo de afectaciones para las familias que sufrieron daños en su patrimonio con motivo de las inundaciones en 12 municipios del estado de Hidalgo, sin embargo, han sido tardíos y no existe fecha para la entrega de apoyos.

La Presidencia Municipal de Tula de Allende detalló el jueves que derivado de las lluvias registradas, Protección Civil realizó recorridos por las zonas que recientemente fueron afectadas por inundaciones.

También se mantiene también un monitoreo permanente de los niveles de los ríos Tula y Rosas.

Hasta el sábado, Tula otra vez se mantenía en alerta de inundaciones porque presas y ríos se mantenían en su capacidad máxima de almacenamiento ante las fuertes lluvias.