Sembrando Vida opera en la opacidad y discrecionalidad

Sembrando Vida opera en la opacidad y discrecionalidad

La opacidad en Sembrando Vida ha sido la constante en uno de los programas estrellas de la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador. La falta de transparencia ha reinado tanto en el manejo del ahorro de los más de 426,000 beneficiarios esparcidos en 20 estados del país, como en la forma en que se opera el programa en territorio.

A casi tres años de haberse creado, la Secretaría de la Función Pública ha recibido denuncias en contra de funcionarios por diversas irregularidades que son poco investigadas y sancionadas; en contraste, los campesinos que forman parte de él son fácilmente dados de baja por razones que pueden ir desde la falta de trabajo hasta acusaciones de actos de corrupción.

El presidente ha presumido la estrategia como una forma de reforestación, de inclusión social y freno para la migración, al punto que la propuso al gobierno de Estados Unidos para impulsarla en la región de Centroamérica .

Expansión Política en alianza con CONNECTAS con el apoyo del International Center for Journalists (ICFJ) dentro del programa ARCO realizaron peticiones de información, hablaron con una veintena de productores y operadores del programa y visitaron comunidades y viveros donde pudieron constatar que al interior de Sembrando Vida persiste la opacidad y las dudas en parte de funcionamiento.

Las denuncias en Sembrando Vida

En los casi tres años de operación, se han presentado 97 denuncias en contra de funcionarios que operan Sembrando Vida que van desde las presuntas irregularidades administrativas, hasta por hacer proselitismo político con él y por condicionar sus beneficios a los campesinos. Las denuncias han llegado hasta las oficinas de la Secretaría de la Función Pública (SFP), pero solo tres han sido concluidas y se archivaron por falta de elementos. Las otras siguen en etapa de investigación, por lo que aún no se cuenta con una sola sanción.

Aunque beneficiarios han detectado irregularidades en la operación del programa, no todos se atreven a denunciar, pues algunos de los que se han atrevido a levantar la voz los han amonestado o notificado de la cancelación de sus beneficios, según se pudo constatar durante el desarrollo de la investigación. A diferencia de las acusaciones contra los funcionarios, a los sembradores se les puede expulsar de manera exprés y sin que pase por un proceso de investigación o sin que estén muy claras las razones de su baja.

En contraste a la lentitud de las investigaciones contra funcionarios, de enero del 2019 a agosto de este año, son más los 51,000 los campesinos expulsados del programa por presuntas irregularidades, de acuerdo con datos obtenidos a través de solicitudes de información, y algunos de ellos sin derecho a defenderse.

Opacidad en el ahorro y salto a las reglas

El programa estrella de la actual administración federal también opera sin informarle a los sembradores el estatus de una bolsa con más 4,200 millones de pesos formada con el ahorro de los beneficiarios.

De acuerdo con las Reglas de Operación 2021 publicadas en el Diario Oficial de la Federación, de 5,000 pesos de apoyo mensual que les otorga el programa, a los sembradores se retienen de manera obligatoria 500 pesos, por lo que solo reciben 4,500 pesos.

Según las reglas, con los 500 pesos retenidos la Secretaría del Bienestar los maneja de la siguiente manera:

  • 250 pesos se van a una cuenta de inversión donde los sembradores ahorran por tres años con el objetivo de «ayudar al patrimonio familiar».
  • 250 pesos son destinados para la creación del “Fondo de Bienestar” que se administrará a través de un fideicomiso privado a fin de apoyar a los productores a consolidar proyectos productivos a mediano y largo plazo.

Hugo Raúl Paulín Hernández, subsecretario de Planeación, Evaluación y Desarrollo Regional de la Secretaría del Bienestar, y quien está a cargo del programa, explicó que el Fondo nunca se constituyó a pesar de que por tres años se ha mencionado en los lineamientos y en las reglas del programa.

A decir del subsecretario, el ahorro de los sembradores se mantiene en el Banco del Bienestar en una cuenta de ahorro.

Expansión y Connectas constataron que a los sembradores no se les informa de la ubicación, manejo financiero, saldos e intereses que les generen sus ahorros, ni cuentan con nada firmado que les garantice ser dueños de ese dinero.

Además, la dependencia tampoco informa de la retención de recursos a los sembradores a la Secretaría de Hacienda,pues de acuerdo con las revisiones a los Informes Trimestrales y a las Cuentas Públicas 2019 y 2020, se da por erogado la totalidad del presupuesto modificado. De acuerdo con expertos, lo anterior no es correcto, pues la dependencia le retiene de manera obligatoria el 10% de su dinero a cada campesino y los guarda, por lo que no se puede decir que entrega la totalidad de los recursos.

Esta situación, señalan, además de contribuir a la opacidad, viola el principio de anualidad del Presupuesto de Egresos, pues es un dinero público que debería regresar a la Tesorería de la Federación.

Mariana Campos, coordinadora del Programa de Gasto Público y Rendición de Cuentas de México Evalúa, señala que el gobierno puede caer en responsabilidades administrativas por no respetar su mecanismo para operar, e incluso penales, de no llegar a comprobar los recursos.

“Tiene consecuencias administrativas, sin embargo como esto involucra temas de dinero público, es decir se dijo que iba a estar en un fondo que no está sí puede tener otras consecuencias”, dice a Expansión.

Con información de Expansión Politica