La marioneta maestra

La marioneta maestra

Ella puede estar segura que su papel de tapadera está garantizado, ya sea con Martínez Miranda o López Obrador, mientras siga siendo eficaz en su papel de ser una marioneta más del poder.

Adrián Pablo

En la actualidad, nos parece extraño ver una historia así: una persona íntegra, honesta, conocida y amada por su comunidad, a la cual le ha entregado décadas de servicio público, a través de la educación de sus generaciones futuras, la cual, después de todos esos años, ahora se dispone a hacer todavía más, ahora a través de un cargo político… después de esta descripción ¿tú le darías tu voto? ¿Tú confiarías en esa persona que por años has conocido y respetado? Esta es la historia que, en el año 2012, se le vendió a los habitantes de Texcoco en el Estado de México, los cuales creían ver esas características en la maestra Delfina Gómez Álvarez, que pasó directamente de ser la directora escolar, a presidenta municipal; sólo que había un factor el cual no se contó, quién era el que verdaderamente ostentaba el poder.

La maestra, que supuestamente no estaba afiliada a ningún partido político, fue apadrinada por Higinio Martínez Miranda, que ya había sido alcalde en el periodo 2003-2006 por el PRD -y que prácticamente había gobernado los tres años siguientes a través de su compadre Nazario Gutiérrez Martínez-. Durante el trienio de Gómez Álvarez, hizo lo posible por escabullirse en cada aspecto del gobierno texcocano, empezando por meter a gran parte de su familia a la nómina municipal: su hermano, Alberto Martínez Miranda, al frente de la Tesorería, su tío, Agustín Miranda, secretario de Seguridad Pública, su nuera, directora del DIF municipal, su prima, directora de ODAPAS y la lista sigue y sigue… siendo sólo una pequeña muestra del verdadero poder detrás de la “figura afable” de la maestra de primaria.

Durante todos sus años de “servicio público”, Higinio también se hizo de un capital gigante, solamente hasta 2015 según el periódico unomásuno, tenía “al menos cinco casas, dos ranchos, tres cabañas, además de ser dueño del parque de diversiones Apipilpark y de una colina de cientos de hectáreas en Santo Tomás Apipilhuasco, que en conjunto superan los 80 millones de pesos… dos mansiones, una en la calle Tlaxcantitlán, colonia Asunción, en el municipio de Tepetlaoxtoc, y otra en el Fraccionamiento Molino de Las Flores, una de las zonas de más alta plusvalía en Texcoco, valuadas en cerca de 40 millones de pesos”, una vida sencilla para el que ahora forma parte del MORENA, aquellos que profesan la “austeridad republicana”.

Esta fortuna se hizo a través de vaciar las arcas municipales y de aprovechar su ventajosa posición y hacer negocios a través de la famosa Feria del Caballo, no obstante, esto se potenció más durante el gobierno de la maestra, ya que durante 2014 se autorizó la construcción de 970 casas de la empresa ARA, en un fraccionamiento que fue “donado” y estaba habilitado para vivienda y por el que, supuestamente, se le pagó una millonada a Martínez Miranda y a los suyos. Otro de los casos más sonados y que recientemente resaltó en la opinión pública, son los dichosos “diezmos”, “Delfina Gómez generó un esquema de retenciones salariales aplicadas a los empleados de ese municipio con el objetivo de beneficiar a Morena, por lo que (el TEPJF) ratificó la multa al partido por cuatro millones 529 mil 225.06 pesos… “El INE comprobó en total más de 13 millones de pesos de retenciones y se documentó que el Ayuntamiento de Texcoco expidió 50 cheques (…)  Las pólizas de retención indicaban “Aportaciones GAP”, “aportación voluntaria”, “apoyo al partido” y “retenciones de apoyo institucional”, y fueron firmadas por la presidenta municipal Delfina Gómez Álvarez” (Milenio, 12 de enero de 2022). En su momento esta y más irregularidades fueron denunciadas en la entidad mexiquense por parte de diversas organizaciones sociales, en especial por el Movimiento Antorchista y su dirigente, el texcocano Brasil Acosta Peña, sin embargo, todo esto cayó en saco roto debido a la campaña de difamación y acusaciones falsas que el cacique Higinio impulsó en contra del antorchismo, por el miedo que tenía a perder su posición y su mina de oro, al mismo tiempo que ocultaba todos sus crímenes con medios de comunicación propios y comprados. A casi diez años de esta denuncia, la realidad les dio la razón a los antorchistas, pero los implicados siguen en puestos públicos y ostentan igual o más poder del que tenían.

Gracias a estos favores y a la lealtad hacia su padrino político, la maestra Delfina llegó a ser diputada, senadora, coordinadora de los programas de desarrollo del Estado de México y hasta candidata a gobernadora por la misma entidad, pero ya nada quedaba entonces de la inocente maestra de primaria, cada vez era más claro el papel que jugaba: la cara, la tapadera, la simple pantalla, la marioneta de un cacique siniestro. Este mismo papel juega en la función que ejerce hoy, Secretaría de Educación Pública de México, pero con un “marionetista” diferente, el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador.

La administración de la maestra -que está por cumplir su primer año-, se limita a repetir o ejecutar lo dicho por el presidente, por más incoherente o perjudicial que esto sea para millones de maestros y alumnos. Un ejemplo de ello es el papel de la SEP en la pandemia por Covid-19, que sigue fielmente la estrategia implementada por el gobierno federal “sálvese quien pueda”, ya que implementó el regreso a clases presenciales sin vacunar a menores de edad, sin necesarias modificaciones a infraestructura educativa y sin protocolos adecuados para evitar la proliferación de contagios. Esto, a la fecha -14 de enero de 2022- genera un peligro extra con la nueva variante Ómicron, que facilita el contagio y que tiene a nuestro país con más de 43 mil contagios por día. 

A pesar de todas las investigaciones en su contra y los crímenes que se le encuentren a la maestra Delfina Gómez, ella puede estar segura que su papel de tapadera está garantizado, ya sea con Martínez Miranda o López Obrador, mientras siga siendo eficaz en su papel de ser una marioneta más del poder. La diferencia debe radicar en el que el electorado mexicano no compre tan fácilmente otra historia como la de la maestra, que investigue y elija bien a sus gobernantes, servidores, que estos no respondan a padrinos o caciques, que sólo respondan al pueblo y velen verdaderamente por los intereses de este.