AMLO violenta para tomar el poder

AMLO violenta para tomar el poder

Reporte Especial. Por: Ana Kerlegan- Andrés Manuel López Obrador y seguidores aprovechan la molestia ciudadana por el “esperado” regalazo de inicio de año, el incremento del 20% al precio de la gasolina y, en consecuencia, demás productos, con ello no solo logra hinchar la indignación social sino también inflar su padrón de partidarios que lo impulsarán hacia la carrera por la presidencia de la república.

Así que el boicot lopezobradorista arrancó sacudiendo las redes sociales el 5,6 y 7 de enero, días clave en la jugosa venta nacional de juguetes por el día de los Reyes Magos. Durante esas fechas, el líder del Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) valiéndose de partidarios y extremistas cibernéticos multiplicó la difusión de su mensaje nacionalista en defensa del petróleo en Facebook y Twitter, desde ellas se convocó con la etiqueta #SaqueaUnWalmart al atraco de tiendas, cierre de carreteras, toma de gasolineras y actos de protesta como santo y seña de inconformidad ciudadana.

De hecho, el usuario de la cuenta @Benito100cia2, Benito Rodríguez, extranjero que se asume como líder de la cibersecta 100tifikos, en entrevista con El Financiero, admitió que cierto partido le pagó por difundir miedo en las redes, pero alegó que por confidencialidad no proporcionaba nombres. Incluso afirma ser el creador de la tendencia #MexicoEstaConDonaldTrump. Advirtió, además, que posicionará próximamente la etiqueta #EPNrenunciará, pues según él hará “lo que el pueblo mexicano pide a gritos”.

Por otra parte, la División Científica de la Comisión Nacional de Seguridad (CNS) señaló a Andrés Manuel López Obrador como el principal organizador de actividades en contra del gasolinazo en el informe “Análisis criminológico de los sucesos relacionados por el incremento al precio de la gasolina”. En dicho documento AMLO destaca en la lista de promotores, en la que también figuran el senador morenista, Mario Delgado Carrillo, la diputada panista, Blanca Amelia Gámez Gutiérrez, además del diputado local del Partido del Trabajo, Óscar González Yáñez.

¡Ya me vi!, diría el Peje

Lo hasta aquí expuesto reitera la pregunta obligada, ¿quién es el principal beneficiario de tan hostil jornada? En la encuesta denominada “13ª. Evaluación al Presidente”, publicada en el diario Reforma (18/01/2017), el 27% de la población –sin considerar el 25% de abstenciones– votaría por el líder de MORENA para que ocupe la silla presidencial, seguido por el candidato de Acción Nacional con 24% y el Revolucionario Institucional con el 17% de probabilidad.

Evidentemente, López Obrador finca en sus acciones férreas un discurso “nacionalista” aparentemente en defensa del petróleo mexicano, con ello comienza amarrar una oportunidad para imponer su agenda rumbo a las presidenciales del 2018 y, además, agudiza su olfato político para que el huracán Donald Trump sople a su favor, pues fue el primer político mexicano que le envió un mensaje dos horas después de que éste jurara el cargo como presidente en el Capitolio.

 Trump y empresariado le sonríen

La agresión de Trump y la indignación resultante hincha el discurso nacionalista que ha sostenido durante años el Peje. Esa narrativa, que muchos consideraban trasnochada en tiempos de globalización y apertura petrolera, de repente se convierte en estrategia de sobrevivencia. Incluso Carlos Slim apelaba a la necesidad de fortalecer el mercado interno y la sustitución de importaciones, un tema recurrente del líder de MORENA.

Por lo pronto, AMLO anunció una gira por ciudades de Estados Unidos para fortalecer y articular la unión de los mexicanos de aquél lado del muro. “No sé si Washington pueda o quiera impedirlo, pero en cualquier sentido el tabasqueño amenaza con ganar. Y si hace su gira, los beneficios políticos están a la vista: cobertura mediática continua, captación del voto entre migrantes y sus familiares en México, mostrarse ante los mexicanos como un político con capacidad de respuesta y liderazgo para enfrentar al agresor Trump”, previó el analista político Jorge Zepeda Patterson. Aunque no descartó la posibilidad de que “Trump seguramente consideraría que López Obrador es un bad man en el caso hipotético de que supiera quién es”.

El huracán Trump también afectó las posibilidades del PAN. Para mal. Margarita Zavala, la ex primera dama, y Ricardo Anaya, presidente del partido, principales aspirantes a la candidatura del blanquiazul, gozan de una relativa buena imagen en la opinión pública. Pero la batalla a la que convoca Trump convierten en obsoletas tales virtudes, aseguró el analista, pues considera que la imagen de Margarita es maternal y femenina y, en efecto, su agenda se concentraría en temas de familia, educación e infancia, y no son las más propicias para la contienda electoral que se avecina. Lo mismo consideró de Ricardo Anaya, un joven político muy talentoso pero, justamente, demasiado joven para concebirlo como un rival de peso que el país requiere ante el terrible empresario neoyorquino. “Y en política las percepciones son realidades”, determinó Patterson en su artículo “López Obrador Moméntum”, publicado en el diario El País (8/02/2017).

La opinión pública buscará de cara al 2018 a un personaje identificado con la defensa de los intereses nacionales, con experiencia y oficio; pero casi todos los que poseen esos atributos están contaminados por temas de corrupción o por su pertenencia al viejo régimen. “Menos yo”, afirmó en varias ocasiones López Obrador.

“Ahora asegura que está con Peña Nieto en su confrontación con Trump”, aseguró el empresario, Alfonso Romo, también coordinador del plan de gobierno lopezobradorista para este 2018.

Siembra violencia para cosechar poder

Se vive una especie de laboratorio de inestabilidad social que desde los primeros quince días del naciente año se ha ido expandiendo en todo el territorio nacional, pues la violencia impulsada desde las redes sociales trascendió las calles. “Y con las diversas manifestaciones de violencia que se han ido suscitando en el país se puede ir construyendo un movimiento antagonista, que si lo trasladamos al ámbito de las redes sociales, a partir de los miles de tuits y entradas a Facebook, el discurso antagónico se iría abultando más y más hasta hacer estallar la retórica gubernamental”, afirmó Sergio Tamayo, Dr. en Sociología por la University of Texas.

Y es que en pleno siglo XXI, las redes sociales forman parte de las muchas extensiones del hombre, como plantearía en algún momento Marshall McLuhan. Así que el lopezobradorismo (re)hilvana sus redecillas para hacer creer al pueblo mexicano de que su proyecto de nación es la mejor y única opción para el avecinado sexenio, y retomo la conclusión de Patterson: “en política las percepciones son realidades”.

El debacle político en su relación con la Casa Blanca y el desatinado discurso presidencial por deslindar tan afamada reforma energética, en particular a la Secretaría de Hacienda, de toda responsabilidad por el alza del precio a la gasolina, hincha día a día la indignación y angustia social. Y si añadimos el último respiro del habitante de Los Pinos que dará paso a la carrera por la presidencia, este contexto da luz verde a López Obrador y a su séquito para que recurran a estrategias que violentan la paz a través de campañas de miedo que operan desde la clandestinidad de la red de redes. Y son prácticos en usarlas como instrumentos de manipulación y control político sobre la ciudadanía con el único propósito de presentarse ante ella como el remedio a los males del país.

Y es que el 2018 es un año clave en la lucha política por la presidencia mexicana, y cualquier político y cualquier dueño de medios de comunicación lo sabe. También para ellos es innegable que para obtener mayores ventajas en las elecciones preparan sus estrategias y la red de redes es un espacio propicio para emprenderlas. Pero “el pueblo está bastante crecidito como para que lo sigan tratando como a un niño”