La noche avanza, película que muestra el genio de Revueltas para trabajar la anécdota

La noche avanza, película que muestra el genio de Revueltas para trabajar la anécdota
  • El especialista Alejandro García señaló que ciertos detalles dan la gran sorpresa en los guiones del escritor duranguense

A más de 60 años de su estreno, la película La noche avanza de Roberto Gavaldón regresó a la pantalla grande de la Cineteca Nacional para presentarse en el ciclo Encuadre, Charlas de Cine y Literatura que en el mes de abril está dedicado a José Revueltas.

Esta cinta, un drama de cine negro, basada en un argumento de Luis Spota y guión de José Revueltas, fue estrenada en abril de 1952 en el Cine Mariscal, protagonizada por Pedro Armendáriz quien da vida a un jugador ególatra de pelota vasca.

 La proyección contó con los comentarios del historiador Alejandro García, quien recordó que en su momento esta película que originalmente se llamaría Yo, el amo, no tuvo el impacto esperado y sólo estuvo una semana en cartelera, aunque hoy se considera una de las mejores películas de humor negro.

Precisó que en el cine de Revueltas, la anécdota tiene un papel muy importante, ya que son ciertos detalles a los que a veces uno no pone demasiada atención los que dan la gran sorpresa y resuelven la trama.

 En La noche avanza, agregó, Revueltas presenta a los mafiosos de las apuestas de manera “muy bonita”, hace una crítica a la clase burguesa que tiene dinero para apostar y a la gente humilde, que en la cinta son malos, los hace simpáticos por lo que a pesar de todo caen bien.

Se trata de una película de engaños donde todo tiene una causalidad, pues en el guión Revueltas crea elementos que después adquieren un significado, ya que por ejemplo, la mujer más débil, endeble y desesperada es la que al final cumple el destino y hasta un perro se vengó del protagonista.

El ciclo Encuadre, Charlas de Cine y Literatura, continúa el próximo lunes 30 de abril con El rebozo de soledad, también dirigida por Roberto Gavaldón, la cual contará con los comentarios de Carlos Martínez Assad.