El Post: Los secretos oscuros del Pentágono

El Post: Los secretos oscuros del Pentágono

SEXTANTE

Steven Spielberg es un cineasta que ha realizado algunas de las cintas más taquilleras de las últimas décadas en su país, Estados Unidos (EE. UU.): E T: el extraterrestre, Tiburón, Parque jurásico, etc. Filmes, por cierto, de corte muy comercial en los que no puede encontrarse ningún contenido político y/o social, pero que se han convertido en verdaderos hitos no solo por el dinero que han recaudado en taquilla, sino por su gran popularidad y aportaciones a la creación o recreación de géneros fílmicos. Spielberg es el realizador con vida que más dinero ha recaudado en la historia del cine, pues se calcula que sus cintas han reunido más de 10 mil millones de dólares. Sin embargo, el cineasta no se ha encasillado en los géneros cinematográficos de “acción”, “ciencia ficción”,  “aventuras”, etc., sino que ha intentado dar respuesta a inquietudes históricas y humanistas. Por ejemplo en La lista de Schindler (1993), abordó el tema del holocausto, una historia en la que el héroe o principal protagonista no es el clásico salvador yanqui sino un miembro del partido nazi, quien por humanismo salva a miles de judíos de las horrendas cámaras de gas en un campo de concentración situado en la Polonia ocupada por las hordas fascistas. En Amistad (1997) nos da su punto de vista sobre el tema de la esclavitud; imprime su sello peculiar al abordar  un hecho histórico ocurrido en 1841, cuando un grupo de esclavos africanos fue declarado libre por el gobierno estadounidense con la opción de escoger entre quedarse en EE. UU. o regresar a sus países de origen en África. Tampoco podemos olvidarnos de Lincoln (2012), cinta histórica en la que el presidente que abolió la esclavitud fue interpretado en forma destacada por Daniel Day Lewis. En este filme, Spielberg exhibe co claridad las contradicciones entre las distintas facciones de la burguesía yanqui durante el periodo que siguió a la Guerra de Secesión, cuando la naciente superpotencia económica y militar definía su rumbo.

La última cinta de Steven Spielberg es El Post: Los secretos oscuros del Pentágono (2017), en la que narra lo acaecido en 1971, cuando se acercaba el fin de la Guerra de Vietnam. En este filme detalla los entretelones de la política en la Casa Blanca y la relación del presidente de EE. UU. con la prensa de su país, en particular con el diario The Washington Post, que en aquellos años ya era, como hoy, de los más poderosos e influyentes. Cuenta la historia de Catherine Graham (Meryl Streep), dueña del periódico y las vicisitudes que ésta vivió cuando se hicieron públicos los informes secretos de Robert Mac Namara, jefe del Departamento de Defensa (Pentágono), quien había ocultado al pueblo estadounidense que desde 1965, cuando se iniciaron las hostilidades contra Vietnam, el gobierno de EE. UU. sabía que esa guerra se iba perder y que aun así los gobiernos de Lindon B. Johnson y Richard Nixon decidieron enviar a la muerte a decenas de miles de jóvenes estadounidenses. El jefe de redacción del Post, Ben Bradlee (Tom Hanks), fue quien obtuvo los secretos del Pentágono y propuso su publicación, pese a exponerse a ser acusado por la justicia yanqui de “poner en peligro al Estado norteamericano”. Katy Graham se presenta en el filme como una mujer íntegra y valiente que arriesgó todo para que se conociera la verdad. Creo que Spielberg, como en otras de sus películas, presenta a la prensa como “honesta”, con el “único interés de dar a conocer la verdad” y de “defender al pueblo norteamericano”. Pero esto es falsear la realidad. Si hay una prensa vendida, aliada con los grandes intereses empresariales y geopolíticos de la clase dominante es precisamente la de EE. UU. Spielberg nos edulcora el panorama social y periodístico de esa época. Una forma sutil y eficaz de seguir manipulando conciencias.