Llamadas selectivas a adultos mayores: Morena busca votos

Llamadas selectivas a adultos mayores: Morena busca votos

Veremos cada vez más nítidamente la utilización cínica de las vacunas, que es un bien escaso e indispensable para conservar la vida, para granjearle simpatías al partido del gobierno.

Homero Aguirre Enríquez
Vocero del Movimiento Antorchista Nacional

Miles de personas adultas mayores, algunas que se encontraban en los censos elaborados por la administración federal anterior, han empezado a recibir “amables” llamadas en donde les preguntan, de parte del gobierno federal, si aceptarían vacunarse. No debemos confundirnos, se trata de una operación para captar simpatía y asegurar votos.

Si el propósito fuera convocar a una vacunación masiva, bastaría un despliegue publicitario en todos los medios que controla el gobierno y en las redes sociales, con anuncios, testimonios y llamados diversos de personalidades con influencia en la opinión pública para convencer a todo mundo de vacunarse; y sobre todo, se aseguraría el envío de brigadas médicas con vacunas suficientes a los domicilios o centros de trabajo de todos los mexicanos, empezando por los de la tercera edad y los sectores que corren peligro inmediato por trabajar con enfermos o fallecidos por Covid, o trasladan objetos o deshechos que han estado en contacto con portadores del virus. Pero reitero, el propósito no es vacunar masivamente y sin distingos, sino ofrecer vacunas selectivamente, en estados distritos o municipios complicados electoralmente para Morena; ofrecer vacunas a cambio de votos, como antes ofrecían despensas, camisetas y utensilios de bajo costo.

Esa actitud del gobierno de México, de usar la vacuna para ganar elecciones, es especialmente repudiable ante la enorme tragedia que padecemos y tiene ubicado a nuestro país en el tercer lugar mundial de muertes por Covid y sin posibilidades inmediatas de adquirir y aplicar velozmente las más de cien millones de vacunas requeridas para inmunizar a toda la población mexicana.

El gobierno no tiene ningún plan para responder a la emergencia: ni reducir drásticamente la movilidad, ni apoyar en serio a pequeñas y medianas empresas para que sobrevivan, y mucho menos dar apoyos alimentarios y en efectivo a quienes permanezcan en sus casas; ninguna de las medidas de probada eficacia en otros países. Su preocupación central es cómo asegurar su triunfo en las elecciones, a pesar de los desastres sanitario y económico que han provocado sus malas decisiones, y una de sus herramientas es administrar la vacuna de acuerdo a su conveniencia electoral.

La escasez mundial de vacunas, agravada por la concentración abusiva de las mismas por parte de los países e individuos más ricos del mundo, quienes sacarán dividendos económicos y geopolíticos a costa de la vida de millones, nos coloca a millones de seres humanos en peligro de muerte. No es alarmismo afirmar que no hay vacunas suficientes para la mayoría de los países, como lo ha denunciado el director de la OMS.

Profesionistas mexicanos muy competentes afirman con datos en la mano que no será rápido ni fácil disponer de vacunas en nuestro país. Por ejemplo, el doctor Francisco Moreno Sánchez, encargado del programa COVID-19 del Centro Médico ABC, escribió recientemente: “El puerto está lejos, faltan dosis de Pfizer para la segunda aplicación de muchos de los que ya recibieron la primera. Astra-Oxford está a semanas de distancia. CanSino y Sputnik, sin estudios fase 3… El puerto está lejos y estamos naufragando antes de llegar a él ”. Terribles y ciertas palabras de un médico competente.

Ante ese panorama, veremos multiplicarse las maniobras electorales para eludir la responsabilidad por el agravamiento de la pandemia, el crecimiento de los contagios y las muertes, la agonía económica de empresas y el hambre de millones de mexicanos. También, veremos cada vez más nítidamente la utilización cínica de las vacunas, que es un bien escaso e indispensable para conservar la vida, para granjearle simpatías al partido del gobierno. Las llamadas selectivas a los adultos mayores son apenas la punta del iceberg de una gigantesca campaña para ensordecer a los mexicanos con los presuntos triunfos de la Cuarta Transformación y para comprar voluntades mediante algunas dosis de vacunas. ¿El mensaje principal de quienes detentan el poder será: “tu voto o tu vida”? Esa sería una verdadera atrocidad que hay que denunciar e impedir con nuestro voto masivo en contra de Morena.