El uso de inmunonutrientes, como L-arginina, zinc o antioxidantes, contribuye a sanar heridas en aquellos pacientes que sufren de lesiones en la piel por permanecer en reposo prolongado, ya que la nutrición es un factor muy importante para que sanen, afirmó el médico docente de la Universidad del Valle de México Campus San Rafael, Dr. Sergio Zúñiga Sánchez.
“Hoy en día existen suplementos que contienen los denominados inmunonutrientes, como la L-arginina, zinc o antioxidantes, los que se ha visto, promueven el cierre de la herida en lo que se conoce actualmente como Inmunonutrición”, comentó.
Aquellos pacientes que presentan estas lesiones, deben consumir alimentos ricos en proteínas de alto valor biológico como huevo, carne roja o pollo, ya que también son importantes para el cierre de la herida, sin olvidar un adecuado aporte de grasas y carbohidratos.
El Dr. Zúñiga explicó que la inmunonutrición es la ciencia que se encarga de estudiar la relación entre los nutrientes y la inmunidad de nuestro cuerpo. Es decir, los objetivos de la inmunonutrición son, entre otros, conocer y estudiar los marcadores inmunológicos asociados al estado nutricional, entender cómo distintos compuestos presentes en los alimentos influyen en la respuesta inmune que desarrolla el cuerpo frente a virus, bacterias, alérgenos, toxinas, células malignas, etc. Y, en términos generales, estudiar los factores vinculados a la nutrición que influyen en el sistema inmunitario.
El docente comentó que, sin lugar a dudas, estas lesiones o daños en la piel conducen a una alta morbi-mortalidad del paciente, es decir, que aumentan el riesgo de morir, “estas pueden concluir con la amputación, pérdida del tejido por necrosis o incluso su desenlace fatal con sepsis (complicación potencialmente mortal de una infección) por infección generalizada. Evidentemente hay que tratar la enfermedad de base y las comorbilidades, la evidencia indica, dijo, que para evitar las complicaciones y sanar la úlcera es indispensable dar soporte nutricional adecuado al paciente y fijar objetivos respecto a la hidratación, la movilización del paciente y manejo médico de las heridas.
Explicó que las úlceras son una lesión o daño localizado en la piel y el tejido blando subyacente sobre una prominencia ósea, o relacionado con un dispositivo médico u otro. Detalló que el término correcto para nombrar estas lesiones es “daño por presión”. La NPUAP (Panel Consultivo Nacional de Úlceras por Presión), clasifica en distintas etapas esta complicación y precisa si el daño incide en la piel o incluso en planos profundos como músculo, tendones o huesos. (Alejandro Zárate).