Para llegar a las olimpiada de Tokio 2020, el nuevo practicante de taekwondo, debe iniciar con el cinturón blanco y de ahí parte su progresión infinita, para un real y auténtico conocimiento de lo que es este arte marcial coreano, que en México tiene gran arraigo gracias a escuelas como Alianza Tercer Milenio, que su principal objetivo es la formación de sus alumnos. “En las cintas blancas esta la semilla de los futuros campeones de la vida”, explicó en entrevista para Es noticia hoy, Pedro Fernández.
Fernández Zenteno, presidente y director general de esta institución, explicó que la disciplina, que se imparte en el dojo es fundamental y los alumnos la llevan consigo a su casa, escuela académica y en todos los lugares donde estén presentes.
“Me da mucho gusto ver que en estos exámenes de “curps”, los jovencitos han asimilado el objetivo primordial de nuestra organización pues aquí promovemos principios del orden ético, que se traduce en disciplina, respeto, cortesía, perseverancia y autocontrol y espíritu indomable.
“Niños de cinco a diez años, iniciaron este año su carrera hacia el desarrollo formativo y es tal el resultado, que sus padres luego del examen de cintas blancas y amarillas, reflejaban en su rostro el orgullo de ver que sus hijos van por el camino correcto hacia la realización de su vida”, comentó.
Destacó que desde el punto de vista social, el taekwondo es un fenómeno cultural universal, que otorga valores educativos muy interesantes y al final de la entrevista, agradeció a los padres de familia todo el apoyo y la visión que han tenido para con sus pequeños guerreros y agregó la importancia de estar federados, así mismo, felicito a Alejandro García Hernández, por obtener su segundo dan, Carla Mariani Horta, nueva cinta negra de Alianza y a Juan Pablo Garfias por lograr su primer “poom”.













