En esta Semana Santa, la diarrea del viajero es una amenaza latente para las familias que saldrán de vacaciones, sobre todo, en el caso de quienes opten por destinos de playa.
El agua no embotellada, frutas y vegetales con cáscara, carnes, pescados y mariscos crudos, así como los quesos, están identificados como focos rojos, pero también hay otros alimentos igualmente peligrosos a los que se les presta menos atención, como las salsas y los postres, entre los que destacan los helados, las natillas y los flanes, advierte la Dra. Valentina García, médico especialista en nutrición clínica.
Para una mejor control del caso, se sugiere tomar muchos líquidos y preferir alimentos como arroz cocido, fruta pelada, pan tostado, sopas y galletas saladas. Contrario a la creencia, el consumo de antibióticos no previene este padecimiento. Lo que sí se recomienda para prevenir y complementar el tratamiento es el consumo de probióticos, especialmente el de origen natural desarrollado de la levadura Saccharomyces boulardii CNCM I-745®, que por sus mecanismos de acción antiinflamatorios y contra los patógenos y las toxinas, reduce la duración de la diarrea y restaura la microbiota intestinal, ayudando a mejorar los síntomas, señala la especialista.
Si bien, la mayoría de los casos de diarrea del viajero mejoran en uno o dos días hasta desaparecer por completo en el transcurso de una semana, se recomienda consultar al médico si se presentan complicaciones como fiebre alta, persistencia de náuseas, vómito y dolor abdominal, sangre y moco en las heces o signos de deshidratación.













