
FOTO: DIEGO SIMÓN SÁNCHEZ /CUARTOSCURO.COM
Prevenir y reducir las muertes, lesiones y discapacidades ocasionadas por accidentes o hechos de tránsito, requiere la coordinación de las autoridades de Ciudad de México con una área del gobierno federal especializada en la movilidad de las metrópolis, expuso la Asociación Mexicana de Autoridades de Movilidad (AMAM).
Cada hora mueren dos personas en sucesos de tránsito causados por automóviles y la responsabilidad de las autoridades en movilidad es proteger la vida de los usuarios de la vía, pero las políticas de prevención son atomizadas, dependen de cada ciudad, de sus presupuestos y voluntad política, indicó la agrupación.
Es indispensable, requirió, una Ley General de Seguridad Vial, con una agencia nacional especializada, mínimo con nivel de Subsecretaria para establecer acciones concretas para la reducción de accidentes, en coordinación con los esfuerzos en los tres niveles de gobierno.
Crear un observatorio nacional de seguridad vial que brinde información para la toma de decisiones, así como la estandarización de registros vehiculares y licencias, es necesario, agregó la organización.
«Un marco legal sólo es efectivo si establece recursos, genera un sistema con autonomía técnica, tiene alcance nacional y aborda la seguridad vial con un enfoque sistémico, con líneas de acción en gestión de la velocidad, mejora de opciones de movilidad y adecuada atención al accidente,» anotó el coordinador del Comité de Seguridad Vial de la AMAM, Diego Monraz.













