Construir desde el arte y la cultura un entorno libre de discriminación, inclusivo y de respeto hacia los derechos humanos con los sectores más vulnerables del país, son los pilares del proyecto nacional Trabajar con los invisibles que anuncia la Secretaría de Cultura a través de la Dirección General de Culturas Populares, Indígenas y Urbanas (DGCPIU).
Los pueblos indígenas y sus creadores, niñas, niños, empleadas del hogar y trabajadores de la construcción de diversas entidades del país participarán durante este 2019 en esta iniciativa en favor de sus derechos sociales y culturales.
Durante el anuncio, la secretaria de Cultura, Alejandra Frausto Guerrero, destacó que se trata de un programa fundamental que pondrá a las personas que han estado olvidadas y marginadas en el centro de la agenda cultural, a través de esta política de inclusión permanente.
En la Casa de Cultura de Tlalpan, la titular de Cultura detalló que se trata de un proyecto común que cuenta con la participación de los gobiernos federal, estatal y municipal, además de asociaciones civiles y universidades. La iniciativa este año llegará a 21 estados de la República entre los cuales se encuentran Baja California, Campeche, Coahuila, Durango, Sonora, Veracruz y Yucatán, además de cuatro alcaldías en la Ciudad de México: Iztapalapa, Magdalena Contreras, Cuauhtémoc y Tlalpan.
Trabajar con los invisibles comprende cinco programas prioritarios para la DGCPIU: Chamakili. Anticuentos y antipoemas, Trabajadoras del Hogar, Manos de Santa Cruz, Enroques Culturales y Círculos Regionales de Pensamiento Indígena.
El programa Chamakili. Anticuentos y antipoemas busca contribuir de forma lúdica a la cultura de la no discriminación y los derechos humanos, con la realización de talleres de escritura creativa en lenguas indígenas para niñas y niños en escuelas, mercados y tianguis.
Para cumplir con este propósito, la DGCPIU ha firmado un convenio de colaboración con el Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe). Estos talleres se implementarán en las comunidades indígenas nahuas, popolucas, totonacas, mayas, rarámuris, tepehuanas y huicholes de los estados de Chihuahua, Durango, Hidalgo, Michoacán, Nayarit, Oaxaca, Veracruz y Yucatán.
Con el objetivo de visibilizar a quienes culturalmente han sido invisibles en nuestra sociedad, en este caso las empleadas domésticas y los obreros de la construcción -muchos de ellos provenientes de comunidades indígenas-, nacen los programas: Trabajadoras del Hogar y Manos de Santa Cruz.
Trabajadoras del Hogar contempla presentaciones de libros, teatro, funciones de cine y cursos de sensibilización para las trabajadoras, sus hijos, esposos y empleadores. En una primera etapa, se implementará en Baja California, Ciudad de México, Estado de México, Jalisco y Querétaro.
En este programa se cuenta con la participación de asociaciones en defensa de los derechos de las trabajadoras domésticas, la alcaldía de Tlalpan y otras instituciones municipales y estatales de Salud, Cultura y Comisiones de Derechos Humanos; además del apoyo de las Unidades Regionales de la DGCPIU.
Por otro lado, en Manos de Santa Cruz, a inaugurarse el 3 de mayo en la Ciudad de México, artistas y promotores iniciarán procesos de reflexión con los trabajadores de la construcción, indígenas y no indígenas.
Las dinámicas en estos espacios de trabajo incluyen charlas sobre derechos humanos, talleres de creación literaria y múltiples actividades culturales y artísticas que se desarrollarán en diversas construcciones ubicadas en la Ciudad de México, Campeche, Guerrero, Jalisco y Puebla.














