La oficina en México del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) condenó el asesinato de los periodistas Rogelio Barragán Pérez, Edgar Alberto Nava López y Jorge Celestino Ruiz Vázquez.
Con sus muertes, que se dieron en la semana pasada, suman 10 periodistas asesinados en este año, mientras que en 2018 fueron 12, según el registro de dicha agencia de las Naciones Unidas.
«La situación de periodistas y defensores de derechos humanos en México continúa siendo muy preocupante» afirmó Jan Jarab, representante en México de la ONU-DH.
Aunque destacó los esfuerzos que realiza el Gobierno federal para fortalecer el Mecanismo de Protección a Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, consideró que la justicia sería más efectiva.
«Consideramos que otras acciones son igualmente necesarias, fundamentalmente en el ámbito de la lucha contra la impunidad», planteó.
«Poner fin a ésta será la mejor medida de prevención de agresiones y de protección de quienes se dedican al ejercicio de la actividad periodística».
Rogelio Barragán Pérez, colaborador de Guerrero al Instante fue localizado sin vida en Zacatepec, Morelos, el 30 de julio; Edgar Alberto Nava López fue asesinado el 2 de agosto en Zihuatanejo, Guerrero; y Jorge Celestino Ruiz Vázquez lo balearon el 2 de agosto en Actopan, Veracruz.
La ONU-DH recordó que el 31 de julio fueron atacadas las instalaciones de El Monitor de Parral, sin que hubiera víctimas mortales.













