Los miles de incendios en la Amazonia no se parecen a las grandes llamas en los bosques de Norteamérica y Europa: son principalmente incendios de vegetación y ramaje en zonas despejadas por la deforestación, señalan expertos.
La dramática multiplicación del fuego es sobre todo resultado de la deforestación para las industrias ganadera y maderera, para crear tierras cultivables y para otras actividades humanas.
«En el trópico, el fuego es usado de manera extensiva para el manejo de la tierra», explica Jeffrey Chambers, profesor de geografía en la universidad de Berkeley y especialista en selvas tropicales.
«Es la manera para deshacerse de los desechos agrícolas, y parte de la razón de que eso funcione es porque esos fuegos generalmente no entran en la selva».
«Una selva tropical generalmente no es inflamable (porque es muy húmeda)», indica.













