La secretaria de Cultura del Gobierno de México, Alejandra Frausto Guerrero, sostuvo una reunión con la Comisión de Cultura del Senado de la República, en la que se acordó continuar los trabajos para avanzar en las propuestas de reforma de ley que permitan hacer la salvaguarda de los derechos culturales y patrimoniales de las culturas indígenas, afromexicanas y equiparables.
Ademas, coincidieron en que la cultura es el mecanismo que permitirá desatar la paz en México. Al afirmar que se tiene presencia en 489 municipios a través de Cultura Comunitaria, una de las líneas de acción torales para la dependencia a su cargo, Frausto Guerrero dijo que se trabaja de manera permanente en las zonas con mayor violencia.
“Violencia y violencia de género porque el arte y la cultura nos permiten tender puentes hacia una sociedad más humana. Creemos firmemente que través del arte podemos combatir el miedo y recuperar la confianza”.
De los 489 municipios con actividad diaria de lunes a viernes, 281 son considerados con altos índices de violencia -grado 1 y 2-; 81 son con alto y muy alto rezago social y 90 son indígenas.
En estos espacios se tienen 339 Semilleros creativos en 255 municipios, en donde están al momento 12 mil 442 niñas, niños y jóvenes.
“El tiempo que le ganamos a la delincuencia -que copta a infancias y juventudes- lo recuperamos para el uso creativo del tiempo libre de niñas, niños y jóvenes que están en situación de riesgo, para que la construcción de paz sea efectiva y a largo plazo”, dijo.
Respecto a cómo se eligieron los lugares donde Cultura Comunitaria tiene presencia, refirió que se trabajó con datos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana “hay indicadores claros de las comunidades donde existe el mayor índice de violencia, de alerta de género, de problemáticas específicas y que tienen que atenderse de manera inmediata, la urgencia es clara, estamos en los municipios donde los niños y los jóvenes tienen menos alternativas”, comentó.
Frausto Guerrero expuso a los Senadores que el Tratado de Libre Comercio entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) representa una gran oportunidad para promover a la cultura como uno de los ejes del desarrollo económico y del comercio internacional, para lo que se propone el diseño de un modelo de economía creativa con dimensión social, que contribuya a la recomposición del tejido social y garantice la redistribución de la riqueza cultural.














