El Producto
Interno Bruto (PIB) turístico registró una caída de 0.25 por ciento anual
en el primer semestre, según datos del Instituto Nacional de Estadística y
Geografía (INEGI).
Esta caída significa su primera baja en un
periodo similar en diez años, impactado por la caída del turismo interno, de
acuerdo con cifras desestacionalizadas del INEGI.
El INEGI señala que en los primeros seis meses del año sus dos principales componentes reportaron resultados negativos y destaca que el valor agregado turístico de bienes decreció 0.56 por ciento anual en el primer semestre del año, luego de aumentar 2.30 por ciento en el mismo lapso de 2018, y el de servicios cedió 0.19 por ciento.
Para Francisco Madrid, director de la Facultad de Turismo de la Universidad Anáhuac, los resultados en la actividad responden a la amenaza de recesión económica a nivel internacional.
«No es un buen momento lo que refleja la industria, […] está por manifestarse una recesión a nivel mundial que no se descarta en México, […] es tiempo de reconocer que la actividad está afectada», afirmó el especialista.
Precisó que los malos resultados del primer trimestre del año, con un consumo del mercado doméstico de menos 2.8 por ciento, explican la caída en el semestre.













