Las precarias condiciones de producción de alimentos frescos y la compleja cadena de suministro para que lleguen a los centros de consumo, pone en riesgo el abastecimiento de básicos durante una crisis sanitaria.
Especialistas alertan sobre el peligro que representan los brotes comunitarios en jornaleros agrícolas, granjas y rastros, donde hasta ahora no existe un programa especial de protección.
Los jornaleros agrícolas de productos como el tomate, papa o chile son el eslabón más débil en la cadena de producción y quienes tienen mayor posibilidad de contagio por las altas condiciones de vulnerabilidad en las que subsisten, señaló Agustín Rojas, académico del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM.
«Un brote en personas y zonas rurales vulnerables tendría la potencialidad de frenar algunos ciclos de producción de las empresas, desarrollaría una parálisis y una emergencia», comentó.
Un segundo foco de alto riesgo se ubica en el sector pecuario porque hay áreas que aglomeran gran cantidad de personas como las granjas y los rastros.
«Es una red muy compleja, hay varios actores relacionados (materias primas, producción, transporte, logística, almacenamiento, distribución y entrega). Con el Covid-19, estas cadenas de suministro de alimentos podrían ponerse en riesgo», advirtió Lina Pohl, representante de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en México.
Las alertas ya se prendieron en productos básicos, porque en la Central de Abastos en la Ciudad de México se registran contagios que han impedido abrir algunos negocios.
El peligro de un cierre generalizado es que se trata del mayor mercado mayorista del mundo, al cual llegan más de 15 mil productos de todos los estados, cuenta con 3 mil 600 bodegas y mil 500 locales comerciales, lo que lo convierte en un eslabón fundamental en el abasto de alimentos frescos para el centro del País.
José Ruiz, socio de asesoría en Cadena de Suministro y Compras de KPMG en México, señaló que un foco de Covid-19 en las plantas de manufactura o centros procesadores de alimentos generaría una interrupción en la cadena.
Otros especialistas señalan que el Gobierno federal no ha tenido una respuesta clara de atención al sector agroalimentario mexicano por la pandemia del coronavirus.
A diferencia de países como Argentina, Brasil y EU, en México no se ha implementado un paquete económico específico para ello, señaló el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas.
EU incrementó el gasto público en 19 mil millones de dólares para el sector agroalimentario y también realizó compra y distribución de alimentos por un importe de 3 mil millones de dólares, ejemplificó.
En Canadá, Farm Credit Canada -organización de servicios financieros especializados para la agricultura de ese país- otorgará créditos por 5 mil millones de dólares canadienses para empresas agrícolas y procesadoras de alimentos, además de un diferimiento de las contribuciones arancelarias.
La Unión Europea optó por créditos de 200 mil euros por unidad productiva, así como una extensión de plazos para solicitar subsidios de pagos directos y desarrollo rural, entre otras medidas.
Chile manejó un programa de crédito para agricultores, Brasil otorgó créditos con tasa subsidiada y Argentina un programa de créditos para mipymes de la industria.














