La Cámara Baja de Estados Unidos decidió aplazar hasta las doce del mediodía de mañana (17.00 GMT) la votación para elegir a su nuevo presidente, después de que el líder de los republicanos, Kevin McCarthy, fracasara en tres votaciones sucesivas, la primera vez en un siglo que esto sucede.
McCarthy ya había avisado por la mañana que no contaba con los apoyos suficientes, y prometió luchar hasta el final para conseguir la presidencia de la cámara, bajo control de los republicanos tras las elecciones de noviembre.
Con 202 votos, el líder de la bancada republicana no logró los 218 apoyos necesarios para sustituir a la demócrata Nancy Pelosi como nuevo presidente de la Cámara Baja a pesar de que su partido ostenta la mayoría parlamentaria.
Y es que 20 republicanos díscolos votaron por el congresista Jim Jordan, de Ohio, en un claro desafío hacia su líder. Por su parte, el candidato de la minoría demócrata, Hakeem Jeffries, de Nueva York, obtuvo los 212 votos de su formación política.
De esta manera, el ala más derechista del Partido Republicano, agrupada en el llamado Freedom Caucus, mantiene bloqueada la elección del nuevo líder de la Cámara de Representantes, que no puede echar a andar hasta que un nuevo “speaker” sea elegido.
Tras no haber logrado ningún candidato los 218 votos necesarios, tendrán que celebrarse sucesivas votaciones hasta que él u otro candidato cuente con la mayoría necesaria. Los republicanos controlan la mayoría de la Cámara Baja con 222 de los 435 escaños.
El sucesor de Pelosi
En juego está la sustitución de Nancy Pelosi, quien ha presidido la Cámara Baja en dos períodos (2007-2011 y 2019-2023) y que anunció que deja el liderazgo de la bancada demócrata tras la derrota electoral.
El nuevo Congreso estadounidense inicia esta nueva legislatura con la previsión de que los dos últimos años de mandato del presidente Biden se vean obstaculizados por la oposición republicana.
Aunque los republicanos ganaron las elecciones a la Cámara de Representantes en noviembre pasado, la victoria de los conservadores fue mucho menor de la que muchos preveían.
Además, los demócratas no solo consiguieron retener la mayoría en el Senado, sino que ganaron un nuevo escaño.
Los republicanos moderados culpan del insuficiente desempeño electoral a la influencia del expresidente Donald Trump (2017-2021) en los comicios, mientras que el ala dura lo atribuye a la campaña diseñada por McCarthy.














