Hijos y ex esposas de ex presidentes, familiares de altos ex funcionarios de regímenes anteriores, personajes de la alta burguesía de Monterrey, Ciudad de México y Guadalajara, están señalados en las 150 posiciones más representativas de la secta NXIVM que fundó Keith Raniere, actualmente preso en los Estados Unidos por diversos cargos.
Entre las imputaciones contra Raniere, se encuentran asociación delictuosa, crímenes financieros, robo de identidad, lavado de dinero, tráfico sexual, violación y pedofilia.
Pero quizás los que más ha impactado, es que encabezaba una secta sexual que marcaba a las mujeres con un hierro al rojo vivo en su vientre con sus iniciales KR.
A partir de información obtenida por Notimex, a través del portal del periodista Frank Parlato, el líder del culto, los hijos del expresidente Carlos Salinas de Gortari, Cecilia y Carlos Emiliano, así como su exesposa Cecilia Occelli y un par de regiomontanos más que encabezan la secta sexual en México, se pasean libremente por todo el país y ninguna autoridad les ha fincado responsabilidad como al jefe del clan Keith Raniere, preso en una cárcel de Nueva York y quien en el mes de septiembre recibirá la sentencia que seguramente lo confinará a la cárcel.
La estructura piramidal de poder del líder del culto se estableció en base a colores: oro, azul, verde, naranja, entre otros. La banda verde de NXIVM era liderada en México por Carlos Emiliano Salinas Occelli, su hermana Cecilia Salinas Occelli, así como los regios Omar Boone y Jimena Garza Dávila, quienes ocupaban los cargos de mayor rango. Así lo denunció Parlato en su sitio web frankreport.com













